lunes, 10 de agosto de 2009

Que Cuba se abra para los cubanos

Es evidente que todas las dictaduras tienen sus encantos y la de Fidel Castro en Cuba no es una excepción.

El por qué de esa magia de los regímenes de fuerza sobre personalidades destacadas e individuos comunes y corrientes habrá que buscarlo en la psiquis individual y colectiva del animal más complejo de la naturaleza, el hombre.

Es comprensible que el individuo sometido y presionado por un estado policiaco responda positivamente a quien ejerce la fuerza sobre él pero lo que es difícil de asimilar es que, quienes no están sometidos al control represivo, los que no sufren el envilecimiento de la esclavitud defiendan al opresor y no procuren la reivindicación de la víctima máxime cuando existen evidencias concretas de la acción represora de los que detentan el poder político.

Estas reflexiones me las han provocado las consecuencias que se han derivado del viaje de Su Santidad Juan Pablo II a Cuba.

Aparentemente la visita de Juan Pablo II a Cuba ha proyectado la situación existente en la isla a instancias nunca antes consideradas.

Pero, y esta es la paradoja, no son los sufrimientos del pueblo controlado por un estado policiaco; no es la política de discriminación económica que sufre el isleño; no es la ausencia de libertades civiles ni de pluralismo político y no es tampoco la presencia indigesta de un régimen que se acerca a los cuarenta años de poder unipersonal ni la descomposición ética de un sector de la población que es provocado por el envilecimiento de la esclavitud lo que ha conmocionado favorablemente a ciertos círculos eclesiales, intelectuales, empresariales y de gobierno, sino que ha sido el machismo feroz y despiadado de un régimen que dice defender una soberanía que negoció con la extinta Unión Soviética, de un caudillo que vocifera contra el capitalismo y que vende la isla y hasta sus ciudadanos a cualquier transnacional interesada y de una mafia política militar que se están repartiendo los haberes de una nación en quiebra la que motiva la solidaridad y la simpatía de los ya mencionados.

Sin temor a equivocarme señalo que quizás una de las expresiones del pontífice que ha justificado tales actividades solidarias fue aquella en la que manifestó que "Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba" un decir que hubiera tenido una mayor fuerza ética si se le hubiera agregado que "Cuba se abra para los cubanos", y es que si en Cuba se va a producir una apertura deben ser los cubanos de allende y aquende los que primero deben beneficiarse de tal gestión.

La frase, que en mi opinión no es nada afortunada, y sí muy fácil de manipular por los que quieren pescar en las aguas revueltas de una dictadura que fracasó en la confrontación ideológica aunque aún conserva el poder político, continúa identificando al gobierno de la isla con la nación cubana, una errónea apreciación ya que quienes dirigen la República lo hacen en virtud de su eficiencia represiva y no por la voluntad de una mayoría sufragante.

Pero regresemos a lo que ha significado la expresión papal en este mundo ancho y ajeno en el que al parecer los cubanos que son los verdaderos dolientes de lo que acontece en su isla no cuentan para nada.

Si Cuba se hubiese abierto para los cubanos el sistema judicial vigente se habría sustancialmente modificado y no se hubieran producido solo unas simples excarcelaciones que aunque tienen un profundo valor humano, del que nos alegramos, no impiden que en el futuro próximo esos hombres y mujeres, hoy excarcelados, regresen a la vieja mazmorra que fuera su casa. Si Cuba se abriese para los cubanos, la libertad de Asociación y Expresión entre otras muchas libertades ausentes en la Isla sería un derecho inalienable que ningún sátrapa podría conculcar a voluntad. Si Cuba se abriese para los cubanos los religiosos no tendrían que agradecerle al gobierno el permitirle peregrinar en los alrededores de una iglesia, pues ese es un derecho y no un privilegio por el cual se expresa gratitud.

Si Cuba (léase el régimen) se abriese para los cubanos, se elaboraría una nueva constitución, se establecería un estado de derecho, se instituiría el pluralismo político y se respetaría la dignidad del ciudadano.

Si Cuba se abriese para los cubanos, existirían libertades económicas, el ciudadano desarrollaría sus propios negocios, cesaría la política discriminatoria contra la moneda nacional y el individuo nacido en la isla tendría igual derecho que el extranjero, en lo que corresponde a comprar, vender o invertir.

Si Cuba se abriese para los cubanos no habría restricciones para éstos en la entrada y salida de la isla. Los de acá no tendríamos que pagar el pasaporte más caro del mundo, $230.00 con dos años de vigencia, ni solicitar visa para entrar al país en que nacimos que también cuesta la friolera de $125.00. Y los de allá no tendrían que solicitar un permiso de salida, gestión tan humillante como que un cubano tenga que pedir una visa para viajar a su país.

Si Cuba se abriese al mundo, esto no tendría ninguna popularidad entre la feligresía y el clero del castrismo; permitiría que la Cruz Roja Internacional visitase las prisiones, invitaría a la Comisión de Derechos Humanos a recorrer la isla y conversar libremente con sus ciudadanos, cesarían las restricciones y la censura a la prensa nacional e internacional, y el ciudadano extranjero no tendría privilegio a costa de los derechos de un cubano.

Si el mundo se abriese a Cuba (no sé en qué medida está cerrado, si exceptuamos las rocambolesca Ley Torricelli, Helms Burton y el no menos rocambolesco embargo), Cuba disfrutaría de créditos que tendría que pagar y asumiría compromisos económicos que de no satisfacer sufriría serios agravios.

Si el mundo se abriese a Cuba, eso tendría que incluir los cientos de miles de visas que los cubanos de la isla, producto de cuarenta años de frustración, pedirían a gritos para escapar de un barco que en la percepción de ellos nunca dejaría de hacer agua.

Si el mundo se abriese a Cuba la responsabilidad de los males y fracasos de las políticas del gobierno de la isla sería de todos y no solo de los EEUU y entonces, cualquier día podríamos escuchar al dictador proclamar que el principado de Mónaco es el culpable de que unos parásitos destruyeran la cosecha de papas o la cría de cerdos.

Ojala la voluntad del sucesor de San Pedro se cumpla y se produzcan las aperturas que posibiliten una mejor vida en todos los aspectos de los ciudadanos de la mayor de las Antillas, pero temo que sea la dictadura y sus traficantes de fuera y de adentro los que se beneficien con los cambios de una sola frontera y que el sufrido Liborio continúe en el suplicio de un garrote vil construido por un dictador cruel con los clavos y maderos que le regala un mundo que no quiere ver ni escuchar sus lamentos y cicatrices

Pedro Corzo

Asesino Castro a Camilo Cienfuegos ?

Existen indicios que hacen presu­mir que el dictador cubano fue quien ordenó la desaparición, (asesinato), de uno de sus lugarte­nientes, el jefe del Estado Mayor del Ejercito, comandante Camilo Cienfuegos Gorriaran.

El comandante Cienfuegos, un hombre que al decir de muchos, tenía tanto arraigo popular como Fi­del Castro desapareció en octubre de 1959 en un vuelo entre las ciudades de Camaguey y La Habana. El Comandante, que se caracterizaba por usar un sombrero de ala ancha y que según sus amigos era muy bromista, ejercía un gran atractivo sobre las masas, había participado en la expedición del yate Granma y fue uno de los líderes de la sobredimensionada invasión de Oriente a Occidente junto a Ernesto Guevara. Su prematura muerte le posibilitó convertirse en uno de los dioses de la mitología del totalitarismo cubano.

Según la versión oficial el comandante había viajado a Camaguey para arrestar al también comandante Huber Matos, jefe militar de la provincia, que había remitido a Fidel Castro una enérgica carta en la que denunciaba la penetración y control que los comunistas estaba ejerciendo en todas las esferas del gobierno revolucionario. La carta, sin dudas, uno de los documentos más costoso en la historia de Cuba, hizo que Matos cumpliera veinte años de cárcel y que Cienfuegos nunca llegase a su destino.

El 23 de octubre de 1959 comparece el comandante Camilo Cienfuegos en el Canal 11 de la televisión de Camaguey para informar sobre el arresto del comandante Huber Matos. La conferencia de prensa fue conducida por el periodista y publicista Cebrian de Quesada1, con la participación de los también periodistas Frank Prendes, Juan Abel Adán y Manolo de la Torre. Afirma de Quesada que Cienfuegos ante las diferentes preguntas declaró:

A) Que Huber Matos estaba conspirando, pero que como prueba solo presento unas fotos de la revista "Cuba Nueva" del regimiento de Camaguey, en la que aparecían unos niños en condición famélica.

B) Que Matos había sido escoltado hasta La Habana para ser juzgados por Fidel y Raúl Castro.

C) Que entre los hombres mas valiosos de la Revolución se encontraban los comunistas, restándole importancia a las acusaciones de Matos de que el proceso estaba bajo influencia marxista.

D) Califico de prensa amarilla y como enemigo del Pueblo a los medios que estaban denunciando los fusilamientos, defendió las ejecuciones y negó que se estuvieran fusilando a personas inocentes.

Por otra parte estudiosos de la desaparición de Cienfuegos y defensores de la hipótesis de que el alto oficial fue asesinado, afirman que los agentes de la Seguridad del Estado que dirigía Osvaldo Sánchez2, tenebroso dirigente de las fuerzas de choque del Partido Socialista Popular, primer jefe G-2, y que curiosamente también pereció en un "accidente" aéreo, vigilaban estrechamente al Comandante. Según estos individuos la Seguridad del Estado llego a la convicción de que Cienfuegos no creyó la trama urdida alrededor de Matos, y que entonces, por temor a que descubriese el complot, los hermanos Castro ordenaron su muerte.

Según varias versiones, un oficial de la Fuerza Aérea de Cuba encontró una cinta magnética en la que estaban registrados los datos del despegue de la avioneta de dos motores Cessna 310, en la que viajaba Camilo Cienfuegos, pero que también en la cinta estaba grabada la información de que cuatro minutos después de decolar el Cessna 310, numero 53, despegó un caza británico tipo Sea Fury, al mando del piloto personal de Raúl Castro con su cañón de 20mm. desenfudado.

Publicaciones de la época3 señalan que el comandante Camilo Cienfuegos partió del aeropuerto de Camaguey aproximadamente a las 6 PM. del 28 de octubre de 1959 en compañía del soldado Félix Rodríguez y como piloto Luciano Fariñas Rodríguez, que tenia mas de 2,000 horas de vuelo, y vasta experiencia tripulando el modelo de avión que les transportaba. Según informaciones oficiales el piloto Fariñas nunca informó la ruta y solo una vez se comunico con la base para que el comandante Camilo Cienfuegos le impartiese instrucciones al capitán Méndez, quien quedaba al frente de la provincia.

Es importante destacar que las altas esferas del gobierno se percataron de la desaparición de Cienfuegos, 24 horas después de su partida de Camaguey. El difícil comprender como una dirigencia paranoica, que percibía conspiraciones por doquier ignorase por tanto tiempo la situación de uno de los hombres mas importantes de la Revolución, que por otra parte, venia de sofocar un supuesto complot militar.

El Gobierno Revolucionario de Cuba en un comunicado oficial refiere que la desaparición de la avioneta fue consecuencia de un mal tiempo entre las provincias de Camaguey y Matanzas, sin embargo investigaciones meteorólogas sobre ese día afirman que las condiciones climáticas eran razonablemente buenas. No obstante varios reportes indican que por lo menos la tripulación de dos aviones comerciales reportaron fuertes turbonadas.

La desaparición de Cienfuegos4 genero una gran cantidad de rumores. Se comento que en Aguada de Pasajeros, Las Villas, se había producido un accidente aéreo; que sobre el central Adelaida había volado una avioneta haciendo señales de luces hasta que desapareció rumbo norte en dirección al mar. Un periodista de apellido Vázquez5 afirmo que durante la noche del miércoles había presenciado un encarnizado duelo aéreo, estas declaraciones fueron investigadas y según la versión oficial fueron posteriormente descartadas.

El avión C-46 en el que viajaba el comandante Ernesto Guevara avistó en Cayo Anguila, frente a las costas de Caibarién, los restos semidestruidos de dos aparatos, uno de ellos parecía tener la línea del Cessna, mas tarde se comprobó que era un error.

Juan Orta6, un ex-secretario de Castro le manifestó al joven poeta Iván Pórtela, cuando ambos estaban exiliados en la embajada de México: "yo estoy plenamente convencido de que el avión de Camilo fue derribado por ordenes de Fidel Castro". Orta que estuvo tres años asilado en la embajada de México, continuo diciendo a Pórtela, "que estaba reunido con Fidel cuando Raúl Castro y Ernesto Guevara le plantearon a Fidel: Camilo se opone a cambios estructurales en el ejército rebelde, a lo que Fidel respondió. El plan será llevado a cabo, cueste lo que cueste, ni cien Camilos podrán oponérsele".

El doctor Orta en las conversaciones que sostuvo con Pórtela y en artículos que 7escribió en el exilio, gustaba afirmar que las personas que en alguna medida estuvieron relacionadas con la misteriosa muerte-desaparición de Cienfuegos, sufrieron una suerte similar.

-El piloto del Sea Fury que, supuestamente, despego poco después que lo hiciese la avioneta de Cienfuegos, desapareció.

-El mecánico de avión que reportó que el caza británico traía una ametralladora completamente descargada murió ese mismo día porque un automóvil lo atropello.

-El pescador que declaro que había visto que una avión caza atacaba una avioneta fue conducido a La Habana para ampliar las investigaciones y no se supo mas de él.

-El comandante Cristino Naranjo, amigo personal de Camilo y oficial de la Columna Invasora que este comandaba, que había iniciado una investigación por su cuenta fue baleado a entrada del Campamento Libertad,(antigua Columbia) porque supuestamente no se había identificado.

-El ejecutor el capitán Manuel Beatón, poco después se alzo en armas contra el gobierno en la Sierra Maestra, capturado y sumariamente ejecutado. No obstante, continúa Orta su relato, un miembro del tribunal, el teniente Agustín Onidio Rumbaut logro entrevistarse con el detenido y éste le confeso que Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Guevara, el también comandante Félix Torres y el informador Jorge Enrique Mendoza, eran los responsables directos de la muerte de Cienfuegos.

-Días mas tarde, después de haber preparado un informe confidencial, el teniente Agustín Onidio Rumbaut murió en un "accidente de caza".

Afirma Huber Matos 8, que Camilo Cienfuegos también estaba descontento con la penetración comunista pero que a su vez se confesaba un hombre totalmente fiel al líder de la Revolución. Apunta que en una ocasión le entrego un escrito pro marxista que había sido incluido en la publicación "Verde Olivo"9 y que Cienfuegos se molestó y responsabilizó a Ernesto Guevara y a Raúl Castro de lo publicado.

Por otra parte comenta que aun después de su arresto Cienfuegos no dejo nunca de tratarle con respeto y consideración, actitud que le era informada al Dictador por el capitán Jorge Enrique Mendoza. Matos opina que estas informaciones precipitaron las acciones punitivas contra el carismático comandante. Después de la muerte de Camilo Cienfuegos y la prisión de Huber Matos, la influencia y el poder de Mendoza se incremento considerablemente.

Refiere Matos que Raúl Castro sentía una gran aversión hacia Camilo Cienfuegos por la popularidad que este tenia y que Fidel Castro temía que Cienfuegos pudiera provocar una crisis de grandes proporciones, no solo dentro de la estructura del poder revolucionario sino también en la población. Cuenta que Cienfuegos criticó la manera en que Castro dirigió su caso lo que puso en alerta al gobernante sobre posibles futuros problemas con un individuo que le había sido hasta ese momento incondicional.

Continua Matos, exponiendo que Castro envió a Cienfuegos para que le arrestase en su despacho en el regimiento "Ignacio Agramonte" con la intención de que se originase un tiroteo en el que el famoso Comandante fuese muerto y así salir de los dos de una vez por todas, pero que tuvo la precaución de ordenarle a sus oficiales que las tropas nò disparasen cuando le fueran a detener, lo que frustró el supuesto plan.

Sobre la avioneta Cessna 310, desaparecida con tres hombres a bordo, dice que no tiene la más mínima duda que fue abatida por orden de Fidel Castro. Apunta que el piloto, teniente Luciano Fariñas Rodríguez era un hombre muy disciplinado que no se habría desviado de la ruta sin haber pedido autorización. Este aspecto es también comentado por el doctor Orta10, quien afirma "que desde la torre de control aéreo de Camaguey le indicaron a Cienfuegos que el comandante Félix Torres estaba perdido sobre el mar al sur de la ciudad de Trinidad, Las Villas, y que era necesario participara en su búsqueda". Según el declarante esto propició que un avión Sea Fury derribase el Cessna de Cienfuegos.

Por otra parte afirma Matos, que estando en la prisión del Castillo del Morro, La Habana, recibió dos mensajes de Camilo en el que este le advertía que tendría que declarar en su contra ya que su situación personal, la de Cienfuegos, era muy difícil. Le decía que de ir a juicio sería fusilado y que estaba dispuesto a ayudarle para que se fugara de la prisión, a lo que el prisionero se negó aduciendo que quería un proceso judicial para denunciar públicamente lo que estaba pasando en el país.

Sin embargo el también comandante Lázaro Asencio,11 Segundo Frente Nacional del Escambray, afirma en un articulo que Cienfuegos era comunista y que sus diferencias con Raúl Castro no eran por defender a Huber Matos sino porque este protegía oficiales como el hoy general Dermidio Escalona.

Continua Asencio su relato planteando que un matrimonio que vivía en la Punta de la Bahía de Massio, cerca de Casilda, Trinidad, sintió en horas del atardecer del 28 de octubre de 1959 una terrible explosión, vio una bola de fuego que descendía del cielo y después el ruido de un avión. Apunta que cuando se conoció de la declaración el entonces capitán Osmaní Cienfuegos viajó personalmente a Casilda para conducir a La Habana al matrimonio del que nò se volvió a saber, pero que supo de esta historia porque la pareja secuestrada se lo comunico a un funcionario de la Cruz Roja quién a su vez se lo hizo conocer a él.

Asencio también comparte la idea de que el avión de Cienfuegos fue derribado por un avión Sea Fury, que la orden la dio el comandante comunista Félix Torres que a su vez la había recibido de los hermanos Castro. Agrega que el Oficial de Día de la Aviación, José Paz, que conoció del informe de que un Sea Fury había descargado sus ametralladoras murió en un accidente en la Vía Blanca, cuatro días después de desaparecer Camilo Cienfuegos.

Concluye Asencio su relato recordando que se encontraba en la Bahía del Masio dos días después de la desaparición del Cessna, en compañía de otros oficiales del Ejercito Rebelde en la embarcación de un pescador de Casilda de nombre Juan quien señalo una mancha de aceite y una almohada que presumiblemente pertenecían a la avioneta que buscaban.

Esta información se comunico de inmediato por radio. Una hora después se dijo que Cienfuegos había sido hallado vivo lo que determino que se suspendiese la búsqueda en toda la isla por varias horas lo que "permitió borrar las pruebas en el Masio de la caída allí de la avioneta de Camilo Cienfuegos"12.

1 Entrevista del autor a Cebrian de Quesada. Miami, noviembre -2005

2 Entrevista con Ricardo Bofil. Osvaldo Sánchez pertenecía al grupo de acción del Partido Socialista Popular .Esta sindicado de haber asesinado al dirigente comunista disidente Sandalio Junco, 1942. Por órdenes de Castro organizó el cuerpo de la Seguridad del Estado en Cuba y fue muerto por fuego antiaéreo del ejército rebelde cuando la avioneta en que volaba sobre la provincia de Matanzas fue confundida con un avión enemigo.

3 Revista Recuento de la Gran Mentira Comunista.Reproduccion de artículos de la Revista Bohemia. Sección en Cuba. Noviembre, 6 -1959

4 Ídem

5 Ídem

6 Dr. Juan Orta, secretario personal del Primen Ministro Fidel Castro al triunfo de la Revolución. Conversación sostenida con el poeta Iván Pórtela durante su permanencia como exiliado en la embajada de México en La Habana

7 Semanario Libre. pp. 43 a pp. 49. noviembre 9 - 2001

8 Entrevista del autor a Hubert Matos. Diciembre 7-2005

9 Revista interna del Ejercito Rebelde, que incluía material informativo y político.

10 Semanario Libre. pp. 43 a pp. 49. noviembre 9 -2001

11 Semanario Libre . pp. 18.nov 5 -1999

12 Idem



Pedro Corzo

Cuba: 50 Años reivinidicando el derecho a una vida en libertad




Durante toda su historia el pueblo cubano ha expresado de diversas maneras su rechazo a los gobiernos que le han impedido un desarrollo socio-económico satisfactorio y conculcado sus derechos a libertades públicas e individuales. Esas confrontaciones siempre se desarrollaron por etapas y fueron asumiendo gravedad según lo exigían las circunstancias.

Al machete mambí se llegó después de numerosos y serios esfuerzos para que la metrópolis reconociese los derechos que asistían al Pueblo. La bomba se usó contra Machado porque éste no dio alternativas al pretender perpetuarse en un gobierno que se había envilecido en sus abusos. Batista usurpó el poder en 1952 por medio de la violencia y la alternativa que dejó a la oposición por cerrarse a soluciones negociadas, fueron las mismas que lo entronizaron.

Castro, el más letal de nuestros dictadores, no solo en la dimensión humana sino también en lo que atañe a la violencia indiscriminada en el proceso insurreccional en el que fue un factor determinante, es también el que más obtusamente ha negado espacio a la lucha cívica, aplastando primero y prohibiendo después, la conformación de un tejido social sano que posibilité cambios y reformas equilibradas y satisfactorias para la comunidad nacional.

La oposición asumió prácticas violentas porque la dictadura se abroqueló en una tesis excluyente y discriminatoria. El gobierno imposibilitó la confrontación cívica y civilizada. El terror oficial engendró la violencia de los oprimidos porque la justicia se hizo injusta. Un ejemplo del terror rojo, fue el espurio proceso a los pilotos aviadores en 1959, la campaña de descrédito contra el presidente Manuel Urrutia Lleo y el proceso contra el comandante Huber Matos, por solo mencionar unos pocos.

La prensa fue amordazada. Presentes en la memoria colectiva están las coletillas y posteriores confiscaciones. Los partidos políticos fueron suprimidos. La sociedad civil agarrotada hasta desaparecer. La dictadura asfixió el paisaje contestario y éste, en el abismo de su existencia, recurrió al supremo derecho de la rebelión.

La rebelión fue cruenta pero la violencia gubernamental fue despiadada, efectiva y sistemática. El Kremlin apoyó a La Habana. Buena parte del mundo, cegado ante la poesía del castrismo y el discurso antiimperialista, no quería ver ni escuchar lo que ocurría en Cuba.

Millares fueron fusilados. Aldeas estratégicas, pueblos cautivos, a los que fueron enviados sin ninguna consideración millares de campesinos con la prohibición explicita de regresar al terruño natal. Un notable por ciento de la población marchó al exilio. Cientos de miles terminaron en prisión

La Pax lúgubre de Castro, síntesis de miedo, desconfianza, favoritismo, represión, cárcel y muerte, se extendió con suma dureza por toda la isla. Pero la opresión no terminó con la resistencia. Las montañas, la lucha en las ciudades, las tareas de infiltración generaron un presidio que continuó la resistencia. Los hombres y mujeres tras las rejas no fueron neutralizados. Crecieron espiritualmente y se convirtieron en uno de los reservorios morales más importante de la población.

La autoridad se hizo más precisa. Selectiva. La desconfianza fue inoculada en cada célula de la sociedad. Al parecer la Pax de Castro se había cimentado. Sólo esporádicos e individuales chispazos de rebeldía expresaban inconformidad. Pero en realidad la oscuridad no era tan cerrada. La oposición estaba latente y el régimen estaba engendrando sus contradicciones. La simulación, el doble pensar, la escasez crónica, las injusticias con sus propios partidarios, presagiaban el fin de la fe aunque no precisamente el del templo.

Surgieron focos de resistencia en las propias fuerzas del poder y los grupos opositores que parecían extinguidos recobraron energías con el propósito de participar en las nuevas variantes de la confrontación. Emergió el movimiento de los Derechos Humanos. Concepto que la naturaleza totalitaria del sistema apreciaba como una fuerza política emergente contraria a sus intereses.

El movimiento de Derechos Humanos generó nuevas expectativas. Partidos políticos, siempre ilegales. Luego surgió el periodismo y las bibliotecas independientes. Propuestas de Reconciliación y Diálogo. La inventiva para buscar espacios libres ha sido notable, solo comparable con la capacidad de régimen para aplastarlas a todas.

La caída del muro de Berlín (entiéndase el Bloque Soviético), relanzó la oposición y radicalizó varios de los grupos disidentes hasta transformarlos en abiertos opositores al sistema. El oficialismo se atrincheró en su consigna de Patria o Muerte, pero en la aparente dureza está el embrión de la debilidad.

La delincuencia en la isla ha alcanzado cotas inimaginables. Muchos son los presos, de los qué una mayoría simplemente ha delinquido para sobrevivir. La deserción y fuga de jóvenes talentosos, nacidos y educados bajo el totalitarismo es impresionante. Las diferencias sociales se han profundizado. La discriminación por el color de la piel que oficiosamente practican los poderosos es escandalosa.

Los cambios entre personeros de la cúpula gobernante e intentos de "refrescar" una economía agotada por numerosos errores, parecen ser insuficientes. La agudización de la crisis moral que padece la nación en su conjunto corroe al individuo y la sociedad. La corrupción ha hecho acto de presencia en los niveles mas altos del gobierno y los funcionarios se asocian con inversionistas extranjeros para robarle mas y mejor al Estado y al Pueblo. La represión se ha incrementado. La confianza pública está en cero. En fin, una situación peligrosa que puede conducir al país a una debacle cuando el ciudadano deje el barracón de la esclavitud, porque se percató que solo puede perder las cadenas que le tienen sometido.

Pedro Corzo

Diciembre 2008.



lunes, 3 de agosto de 2009

De Perón a Chávez

En los últimos 50 años América Latina ha contado con dirigentes de proyección hemisférica, sin dudas, los más destacados han sido, Juan Domingo Perón, Argentina, Víctor Raúl Haya de la Torre, Perú, Lázaro Cárdenas, México, Rómulo Betancourt, Venezuela, Fidel Castro, Cuba y Hugo Chávez, también de Venezuela.

La mayoría de estos líderes a excepción de Fidel Castro y Hugo Chávez, no abrigaban ambiciones hegemónicas ni la expansión de los proyectos políticos que imponían o pretendían imponer en sus países.

Quizás el de mayor actividad en ese propósito fue Juan Domingo Perón, que practicando un Populismo sin limites se ganó la adhesión de su pueblo y ha dejado una herencia política que le ha sobrevivido, a pesar de los muchos cuestionamientos que se le pueden hacer pero los que defienden su memoria afirman que han sido sus seguidores los que han deformado el Proyecto, pero que la propuesta peronista satisfacía las necesidades nacionales.

La figura de Perón y sus propuesta "Justicialista", muy desdibujadas con el tiempo, por lo que es de fácil uso para cualquier tendencia, ha sobrevivido a su desaparición y a los múltiples fracasos de los dirigentes de su partido que han asumido la conducción de los destinos de la nación del Sur. Perón sostuvo una política exterior independiente y de forma modesta pretendió difundir sus conceptos. Trataba de ganar adeptos en el hemisferio. Se dice que varios jóvenes cubanos, entre ellos Fidel Castro, fueron tentados por un mensajero del presidente argentino.

Víctor Raúl Haya de la Torre, en honor a la verdad histórica solo pretendía concienciar a la clase política continental sobre los verdaderos problemas del hemisferio. La influencia de Haya de la Torre, fue más teórica que practica, por lo que a la sombra de su discurso surgieron agrupaciones políticas latinoamericanas, que aunque influenciadas por el marxismo, no eran invasivas a otras sociedades y mantenían una clara distancia de Moscú y Washington.

Es interesante apreciar que ni la primera y más profunda revolución social y política de América, la Revolución Mexicana, manifestó una intención expansionista. México a pesar de sus recursos y su alto peso político en toda América Latina, mantuvo su conflicto en las fronteras, salvo alguna que otra escaramuza que se aproximaba a territorio estadounidense. Es posible que si hubiese practicado la ingerencia entre sus vecinos, la dictadura perfecta del Partido Revolucionario Institucional seria recordada de otra manera.

La figura más destacada del proceso mexicano fue Lázaro Cárdenas que nunca se manifestó a favor de establecer una red continental que asistiera la reproducción de su quehacer político en otras naciones. Siempre estuvo a favor de los denominados movimientos progresistas, pero no pretendió auspiciar una corriente de acción de carácter internacional que sirviera a los intereses de México o del PRI.

Rómulo Betancourt fue una figura única en la convulsa América de la Guerra Fría y las dictaduras militares de la Seguridad Nacional. Betancourt, que comulgo con el marxismo y la extrema izquierda, se transformó en el dirigente latinoamericano de más profundo y sólido pensamiento democrático. La "Doctrina Betancourt", que negaba el reconocimiento diplomático venezolano a cualquier gobierno de fuerza, sin importa la ideología de este, fue un aporte fundamental en la política latinoamericana. Su influencia fuera de las fronteras de Venezuela no fue mayor porque no era un individuo de talante ingerencista, despreciaba las dictaduras y las enfrentó como sucedió con la de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana y Fidel Castro, el dictador latinoamericano que tiene la triste distinción, de no solo haber destruido a Cuba, sino de haber enlutado miles de hogares latinoamericanos con sus cantos a la violencia, por suerte ineficientemente secundado por Ernesto Guevara.

Un factor que impidió quizás que la Doctrina Betancourt se convirtiera en un instrumento de penetración y dejara de ser uno de contención de las dictaduras fue la subversión que enfrentó durante su gobierno. Venezuela fue el primer laboratorio de la subversión castrista y las autoridades de la isla dedicaron ingentes recursos materiales y humanos para destruir la democracia venezolana, hoy en peligro, no por la subversión interna sino por la voluntad autoritaria de quien la gobierna.

La gestión publica de todos estos hombres, unos más que otros, transcendió las fronteras de sus respectivos países, no por lo que pretendían, sino por las singularidades de sus proyectos y reafirmación nacionalista. Todos ellos, a pesar de errores e injusticias, tenían al país y no al Poder como el fin de todos los sueños, como ocurre con Hugo Chávez y Fidel Castro.

Tal vez por eso ninguno alcanzó la relevancia de Castro, a excepción de Chávez. El comandante golpista, el único de todos sus compañeros que no logró cumplir la misión que se habían impuesto el dos de febrero de 1992, cuando por primera vez trató de destruir la democracia venezolana, ha demostrado que quiere Todo el Poder en Venezuela para estar en capacidad de imponer, con la clientela del desastre presente en todos nuestros países, el llamado Socialismo del Siglo XXI.

Nov. 2007


Pedro Corzo

Complicidad y Sumisión

Es doloroso pero real. La crisis moral del pueblo cubano es la consecuencia más nefasta de la dictadura. El oportunismo, la mentira, el hacer de la vida diaria una práctica carnavalesca y de la simulación una ciencia para vivir mejor o simplemente sobrevivir, ha corroído varios de los fundamentos más sólidos de nuestra sociedad.

Cerrar los ojos ante la angustia del vecino, ser cómplice en silencio o en activo, repudiar al que hace lo que uno desea realizar para recoger las migajas que aquel pierde, es un juego criminal que degrada a quien lo practica. Una persona que violenta la dignidad de otra no está defendiendo una causa sino sus intereses. El envilecimiento es potestativo de quien lo ejecuta. El acto de repudio, el abucheo, la golpiza, el hostigamiento son acciones voluntarias que practica el sujeto activo por su conveniencia y no por convicciones.

El envilecimiento ha contaminado vasta y profundamente la nación. Innumerables familias se separaron por la política y no pocas llegaron a odiarse por igual motivo. El fanatismo primero y la crónica miseria después, sacaron a relucir lo más miserable de muchas personas y paradójicamente, el arribo de maletas extranjeras ha provocado más discordia que concordia.

La crisis es raigal y se comprueba con una frecuencia desesperante. El ansia de consumo producido por una persistente y aguda escasez va más allá de la satisfacción de una necesidad. Muchas personas solicitan a familiares en el extranjero artículos de “marca” que estos desconocen, adornados con precios que se escapan a su presupuesto.

Miles de los que viajan a Cuba venden la capacidad en libra de sus valijas, haciendo buena zafra, a quienes no confían en las agencias de envíos. Las agencias que remiten paquetes a Cuba se han multiplicado significando esto que comerciar con la dictadura o los socios de esta, es substancialmente beneficioso. Hay más agencias de viaje que nunca antes, tramitadores de visas que obtienen pingues ganancias; oficinas que envían dinero a Cuba oficializando la especulación cómplice con el régimen de La Habana cuando publicitan que un dólar representa varias decenas de pesos cubanos.

En Cuba, el campesino vende su cosecha a precios prohibitivos. En el mercado negro, actualmente dolarizado, se venden innumerables objetos y comestibles que en ocasiones supera los mejores salarios. Evadir el trabajo es para muchos una acción política de bajo riesgo pero para no pocos es la simple evasión de un compromiso en una sociedad que se desmorona y de ahí a la vagancia no hay frontera perceptible.

La estafa, la venta fraudulenta y la prostitución se están escapando del submundo al que pertenecen y son acciones de los “vivos” en un mundo que cada día se hace más cruel e insolidario. La norma, para muchos, es tomar la ruta más breve y fácil a cualquier parte sin importar los valores morales que haya que otorgar.

El régimen cubano es el principal culpable de esta corrosión moral que amenaza toda la nación. Desde el primer día inoculó el odio y oficializó la venganza. Acabó con la riqueza de los ricos para distribuir mejor la miseria. Siempre, no hoy, el extranjero fue primer ciudadano en un país extraño. En los inicios el privilegio se sustentaba en la política, hoy en los dólares, o ambos atributos.

Una nomenclatura gubernamental ha disfrutado sin interrupción no solo del poder sino de toda la riqueza que de este se derivan. Se instituyó una aristocracia artística, deportiva e intelectual en la que se conjugaban aparentemente cualidades notables siempre supeditadas a las convicciones políticas. Las Fuerzas Armadas rendían tributo a un ejército y nación extranjera. El movimiento obrero mutó a empresa del estado. La delación se institucionalizó. En fin, la república mutó a coto privado de un hábil mayoral gracias a la maldad, envilecimiento, complicidad e ingenuidad culposa de unos y a pesar del valor, la entrega y desinterés de otros.

La nación está en peligro y hay que enfrentar la esclerosis del tejido social con valentía. No debemos esconder la cabeza en la arena como si el peligro que acecha la república no fuese el más serio en toda nuestra historia. La dictadura lo vende todo pero hay cubanos prestos a imitarla.

En las dos orillas hay quienes miran con avidez la bandera de las barras y las estrellas y quienes anhelan un cambio para entrar a bolsa sin fondo en la nueva república. Sobran los que solo se preocupan por su proyecto personal y le sabe a hiel todo lo que no le produzca beneficios directos; pero en las dos orillas hay millares que honran el gentilicio y de nuevo, o por primera vez, se dan con satisfacción inmensurables al servicio de su tierra.

La experiencia ha sido cruel, traumática en extremo. La recuperación será dolorosa y lenta pero sin lugar a dudas lo lograremos si nos convencemos que hay que exorcizar el Castro que todos tenemos dentro.


Pedro Corzo

martes, 21 de julio de 2009

Venezuela: Uno de los sueños de Fidel Castro

"Comprometámonos a seguir haciendo de la Patria el ejemplo que convierta a Los Andes en la Sierra Maestra del continente americano."
Fidel Castro
Santiago de Cuba. 26-07-1960
Su sentimiento mesiánico de redentor, su auto convicción de líder de lo que consideró siempre la verdadera independencia de América, se manifestó desde el primer año del triunfo revolucionario por lo que extendió su proyecto desestabilizador por todo el hemisferio, siendo Venezuela su principal objetivo y una especie de perla de la corona en su delirio de transportar el modelo soviético a América Latina.
Aunque fracasó en sus primeros intentos nunca abandonó el sueño, solo que como un hábil oportunista político supo ajustar sus estrategias y espero una circunstancia que le fue dada en la persona de Hugo Chávez.
La subversión que conmocionó a Venezuela durante años y que dejó un alto saldo de pérdidas humanas y económicas tuvo el pleno patrocinio del dictador cubano. Castro apoyó la mayor parte de las fuerzas subversivas con armas y dinero. Entrenó y prestó apoyo político a muchos subversivos y alentó desde la isla a todo lo que en alguna medida pudiera afectar la democracia venezolana. Respaldó moral y políticamente a los enemigos de la democracia.
Repasemos párrafos de discursos de Fidel Castro en los que alentaba y expresaba su apoyo irrestricto a la subversión.
11-02-61: En La Habana.
Cuba se siente con derecho para estimular la Revolución en América Latina.
02-01-62: Plaza de La Revolución. La Habana.
En Venezuela se han reunido dos títeres, los dos farsantes: Rómulo Betancourt y Lleras Camargo... servidores miserables del imperialismo...y los imperialistas no podrán aplastar el movimiento revolucionario venezolano.
26-07-64: Santiago de Cuba.
Que el gobierno de Venezuela convoque al pueblo de Caracas, que convoque a los estudiantes, que convoque a los trabajadores y a los campesinos, que les dé fusiles y pregunte después cuánto dura ese gobierno... las gloriosas fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Venezuela, se hacen cada vez más fuerte, tiene numerosas bases guerrilleras, que no han podido ser aplastadas por el gobierno pro-imperialista y corrompido que sucedió al igualmente corrompido y pro-imperialista de Betancourt.
02-01-67: Conmemoración VIII Aniversario de la Revolución.
Nuestro mensaje de solidaridad a los heroicos combatientes Douglas Bravo, cuyo gesto firme y profundamente revolucionario contribuyó a salvar la revolución venezolana de la crisis; nuestro mensaje a Luben Petkoff, a Prado, a todos los combatientes de Falcón y el Bachiller.
13-03-67: Aniversario del ataque al Palacio Presidencial de Cuba. La Habana.
Proclamamos una vez más nuestra simpatía y solidaridad sin vacilación alguna con los guerrilleros que combaten en El Bachiller, con los combatientes que en las ciudades desafían la represión y la furia de la tiranía……nosotros solo reconocemos como representante de los Pueblos a los revolucionarios nosotros solo restableceremos relaciones diplomáticas con gobiernos revolucionarios de esos países...Sabemos que algún día también Venezuela alcanzará su victoria y que se cumplirá esa heroica consigna de hacer -"la patria libre o morir por Venezuela" que es como nuestra consigna -de Patria o Muerte. Venceremos.
19-04-67. Acto conmemorativo del VI Aniversario de Playa Girón.
Y es lo cierto que el movimiento guerrillero crece en Venezuela y que ya hay algunos destacamentos fuertemente armados que inspiran miedo al régimen...y que en El Bachiller se mantienen firmes las fuerzas guerrilleras, pese a la ofensiva del ejército venezolano.
Recordamos con claridad los ataques directos de todo tipo que patrocinó Fidel Castro contra Rómulo Betancourt y Raúl Leoni. Las expresiones contra la dignidad de esos dos mandatarios, contra la trato de convertir en caricaturas. Sus ataques contra Venezuela fueron muchos y profundos porque nunca perdonó ni entendió que Venezuela se diera una Revolución Democrática como la del 23 de Enero de 1958.
Los fracasos de su régimen, de la Revolución que traicionó han sido muchos. El totalitarismo castrista ha fracasado en Cuba y en el exterior, y quizás su único logró fue descubrir a Hugo Chávez, que sin dudas ha sido su servidor mas fiel e incondicional.

Pedro Corzo

domingo, 12 de julio de 2009

Reelecion de Insulza.¿Un favor de Chavez?

José Miguel Insulza llegó a la Secretaria General de la Organización de Estados Americanos de casualidad, el titular, el ex presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, renunció en el 2004 por acusaciones de corrupción, y el organismo estaba urgido de elegir un nuevo director.
Insulza cuenta con un amplio currículum político y de conocimientos profesionales. Fue ministro de Relaciones Exteriores, del Interior y vicepresidente de Chile. En su juventud fue cristiano demócrata, aunque apoyó  la presidencia de Salvador Allende. Posteriormente se integró a la denominada corriente renovacionista de Partido Socialista.
El canciller mexicano Luís Ernesto Derbez, fue otra opción para ocupar la secretaria general de la OEA.
A lo largo de cinco votaciones que resultaban en empate de 17 votos, los cancilleres de los 34 países acordaron clausurar la sesión y convocó a una nueva consulta.
Otro candidato, el ex presidente salvadoreño Francisco Flores, que contaba con el apoyo de Estados Unidos, renunció al darse cuenta de las limitadas posibilidades que tenía de resultar electo. Washington respaldó la pretensión de Derbez, después que Flores renunció a sus aspiraciones.
El cerrado empate entre los aspirantes motivó a los gobiernos de Chile y México, a la búsqueda de votos que algunos llegaron a denominar como una cacería.
Insulza, ante la situación dijo que existían grandes presiones para que no votasen a su favor, agregando que agradecía el apoyo recibido por suramericanos y caribeños, porque estos habían soportado las supuestas presiones. No mencionó quien o quienes forzaban en su contra, pero si fue cierto que recibió al menos diez votos de los países del Caribe, con los que el presidente Chávez ha forjado una sólida alianza.
Por su parte México denunció que algunos estados estaban ofreciendo respaldo económico a los gobiernos que apoyaran a Insulza, y aunque no hubo una acusación directa, en los círculos diplomáticos y políticos de la época se comentó  que Hugo Chávez era uno de los principales promotores de la candidatura del socialista chileno y que compraba voluntades sin el menor rubor.
El canciller mexicano desistió de su postulación en la confianza de que Insulza iba a hacer otro tanto, pero no fue así. El chileno mantuvo su opción y ganó solo con tres  votos en contra: Perú, Bolivia y México. Contó con el apoyo de Estados Unidos que en principio rechazó su candidatura. No hubo elección de consenso como afirman sus partidarios.
Según un articulo del Clarín, firmado por Ana Barón, corresponsal de ese medio en Washington, el artífice principal de este giro fue el embajador chileno ante la ONU, Heraldo Muñoz, amigo personal durante años de la ex-secretaria de Estado Condoleezza Rice.
El canciller chileno, Ignacio Walter y Muñoz, explicaron a  Rice que no veían una eventual victoria de Insulza como un triunfo de Venezuela. Le explicaron que el apoyo de Chávez a Insulza era un soporte más y que Chile no iba a cambiar su política exterior por ese respaldo.
José Miguel Insulsa desde que funge como  secretario General de la  OEA, ha tratado de ser complaciente con las corrientes más extremistas del hemisferio, según dicen algunos por sus convicciones ideológicas pero también para asegurar que las fuerzas  de la Concertación, la coalición gobernante en su país, le respaldaran en su pretensión de alcanzar la presidencia de Chile.
La Tercera, diario chileno, informó que el candidato que apoyaba Insulza, si hubiera sido postulado, era el ex presidente panameño, Arístides Royo. También reseñaba que Chávez procuró el respaldo  de Insulza para un postulante alternativo que era de especial interés para el gobierno venezolano.
Pero no es un problema para la OEA, institución muy desacreditada desde hace años por su ineficiencia, que su funcionario principal tenga otras aspiraciones, lo que si es negativo y objeto de críticas justificadas es la parcialización de ese funcionario en los diferendos que se han presentado en el hemisferio en los últimos cuatro años.
La Organización de Estados Americanos ha coincidido estratégicamente, ideológica y políticamente, con el Grupo de la Alianza Boliviarana de las Américas, artífice de todo el operativo político contrario al derrocamiento de Zelaya, que tuvo lugar en Managua a las pocas horas de la destitución del mandatario. A ese encuentro se sumaron otros gobernantes entre ellos, el monarca cubano Raúl Castro, quien pidió abiertamente una intervención de Estados Unidos, que en este caso no violaba el sacrosanto principio de la No Intervención y Respeto de la Soberanía de los Pueblos, por los que tanto clama la izquierda decimonónica.
No obstante, lo ocurrido en la OEA en relación a Zelayas, para bien o mal, no tiene precedentes y por lo tanto es obligado regresar al pasado reciente del continente para valorar la integridad de Insulza.
Las agresiones de Chávez a Colombia,  y su apoyo a los terroristas de las FARC nunca han sido condenados por Insulza. El ex presidente Lucio Gutiérrez, que también tuvo veleidades chavistas, fue derrocado en abril del 2005 por congresistas de la oposición que adujeron que el mandatario había abandonado su cargo, lo que no fue cierto. La acusación contra Gutiérrez era trivial, sin sentido. Aun así fue derrocado y la OEA, que ya dirigía Insulza, hizo mutis por el foro. Gutiérrez, recientemente citó informes de inteligencia militar y policial de que en el golpe de estado en su contra habían actuado agentes venezolanos.
 Bajo el gobierno de Rafael Correa, Ecuador, la OEA ha tenido más de una oportunidad para pronunciarse sobre los abusos de poder de ese mandatario, otro tanto ha podido hacer por los actos de despotismo electoral de Daniel Ortega y de Hugo Chávez, que han perseguido a los políticos de oposición que han triunfado en comicios regionales y locales y modificado las legislaciones de las instancias publicas que han pasado al control por elecciones de sus rivales políticos.
 Bolivia, otro miembro del Alba, ha merecido una mayor atención del Secretario General, pero no ha sido así. La OEA ha sido muy discreta, parca y parcializada como dicen muchos analistas con las diversas crisis bolivianas, tal y como actuó con Honduras, que aparentemente espero el desenlace de una crisis anunciada,  que el organismo hemisférico pudo haber evitado.
José Miguel Insulza es ciego y sordo a la política expansionista y desestabilizadora de Hugo Chávez, al igual que a sus pretensiones de reelegirse indefinidamente, porque según afirman algunos analistas está consciente  que si París bien valía una misa para Enrique IV, la reelección en la OEA merecer ser ciego, sordo y mudo a las tropelías del déspota venezolano.

Pedro Corzo

viernes, 10 de julio de 2009

Los Militares entre la Libertad y el Miedo

La toma del poder político por parte de los militares no es una novedad en el hemisferio. Ejemplos lamentablemente sobran y sin temor podemos decir que no hay país en el continente que en uno o varios periodos de su historia no haya padecido la voluntad cuartelaria de un general transformado en presidente, sin el apoyo del pueblo que dice representar.No obstante todo parece indicar, a pesar del reciente golpe militar que tuvo lugar en Honduras, que en el siglo XXI los cuarteles han dejado esa triste historia atrás, y que han asumido la conciencia de que sus deberes están limitados a lo que las constituciones y los políticos electos determinen. Mas aun, ya a finales de la última década del pasado centenio fueron pocos los golpes de estado y sin dudas el más recordado, a pesar de que fracasó estruendosamente, fue el que personificó Hugo Chávez en Venezuela. Promotor en la actualidad de otro tipo de estrategia, que aunque no usa a los militares como escudo, no deja de ser una estrategia antidemocrática.Otro ejemplo que también tiene como escenario a Venezuela y que tal vez fue el primer reflejo del cambio de mentalidad entre los militares, fue el golpe de estado contra el presidente Chávez en abril del 2002. Los militares ante la orden de Chávez de sacar los tanques a la calle para aplastar la masiva protesta popular contra su gobierno, demandaron la renuncia del mandatario, quien nada perezoso y mas preocupado por su vida que por la dignidad de su cargo, presentó la renuncia, la que hizo conocer con extrema rapidez su ministro de Defensa de entonces, el general Lucas Rincón.Lo peculiar es que los generales y almirantes venezolanos, 2002, no buscaron el gobierno como habían hecho unos años antes sus pares de Argentina, Brasil y Chile. Se estableció un gobierno civil, que aunque efímero, no fue militar. Después se produjo un contragolpe en el que de nuevo los militares tuvieron un papel trascendental, pero en esa ocasión para restituir al presidente Chávez. Todas estas situaciones complejas, contradictorias y novedosas, han conducido a muchos analistas a considerar que Venezuela se ha convertido en una especie de laboratorio político que crea un virus específico para el tipo de desestabilización que demande cada país. Una estrategia de la subversión en la que es vital la generación del caos social, la provocación de la violencia oficial y por supuesto la cooperación de los gobierno y fuerzas políticas internacionales que formen parte del denominado proyecto del socialismo del siglo XXI.Es interesante destacar que Venezuela que en su momento estuvo a la vanguardia de la independencia americana gracias al liderazgo de Simón Bolívar, está otra vez a la delantera en un peligroso debate entre conceptos ideológicos y políticos excluyentes, que al parecer van a ocupar las posiciones más preeminentes en la política continental en los próximos años. Otro ejemplo del aparente cambio de mentalidad de los militares que también tuvo lugar en Venezuela, fue que el sector castrenses venezolanos que se oponía a Chávez no intentó un golpe militar cuándo el gobernante traicionó el compromiso de respetar las diferencias políticas a su retorno al Palacio de Miraflores, pocas horas después de su derrocamiento. En noviembre del 2002, en un hecho sin precedentes que muchos dirigentes cívicos son incapaces de tener, una amplia representación de los institutos armados venezolanos se congregó por mas de un mes en la Plaza de Altamira, Caracas, para reclamar sus derechos y los del pueblo que habían jurado defender. Si Venezuela ha sido el país donde se han instrumentado con éxito las formulas para imponer un despotismo que pasa por elecciones, pero que no por eso es democrático - Bolivia, Ecuador y Nicaragua- quizás la clase dirigente de Honduras decidió instrumentar por si misma un antídoto de shock, que a pesar de sus graves repercusiones secundarias, consideran mejor que la enfermedad mortal de la democracia que significa el modelo chavista.El presidente Manuel Zelaya estaba en la ruta del chavismo. Control de los poderes del estado. Descrédito y exterminio de la oposición. Liquidación de la libertad de prensa. Supresión de las organizaciones de la sociedad civil que le confronten. Polarización de la nación. Un discurso de odio y revancha que lleva a la intimidación de la ciudadanía por una minoría militante que solo tiene como divisa el odio y la revancha. Reforma constitucional. Reelección indefinida. Cese de la propiedad privada, salvo aquella que se coluda con los intereses que representa el poder político.Que Manuel Zelaya no era un monje carmelita es más que evidente. Preparo una consulta electoral que le daba la posibilidad de argumentar a favor de la reelección presidencial y cuando el Ejército declaró que no favorecía esa comisión depuso a su comandante, lo que demuestra que demandaba en su gestión no el respeto a la Constitución de la Republica, sino incondicionalidad a su mandato.En otros tiempos el general Romeo Vásquez, jefe del Estado Mayor Conjunto, hubiera organizado un golpe militar contra el Presidente Constitucional, sin embargo en esta ocasión no fue así. Se dice que los militares depusieron a Manuel Zelaya por mandato de la Corte Suprema de Justicia, con el respaldo casi absoluto de la mayoría de la Asamblea Legislativa y con la aprobación de todas las fuerzas políticas del país, incluyendo el partido del presidente.Lo ocurrido en Honduras pudo haber sido más aséptico. El Poder Judicial y el Congreso pudieron haber dictado una destitución del mandatario siguiendo los mecanismos legales, y de no existir estos, una actitud refrendada por dos de los tres poderes del estado, habría tenido una fuerza moral, si se tienen en cuenta los antecedentes de Zelaya, una fuerza moral incontrastable. Pero no fue así, los acontecimientos tienen una dinámica propia que a veces supera la voluntad de sus actores.En fin, con las variantes que cada uno apreciemos y en base a los criterios y opiniones políticas que defendamos, se ha producido un evento singular: El populismo chavista ha confrontado con la asociación de instituciones gubernamentales y privadas que rechazan ese proyecto. Hay que impugnar los golpes militares, sin ser miope, pero no sin antes entender que el Socialismo del Siglo XXI promueve una legalidad que se ajusta perfectamente a la unanimidad soviética, los cristales rotos hitlerianos y la censura, represión y campos de concentración de Cuba.

martes, 7 de julio de 2009

Centroamérica: Un cinturón de fuego

Honduras se ha convertido de la noche a la mañana en el país que puede impedir o dar libre paso al nuevo tipo de despotismo inaugurado por Hugo Chávez, e imitado por otros gobernantes populistas.
Los analistas miraban hacia Bolivia, Ecuador y hasta Argentina, como posibles escenarios de una confrontación anunciada. Parecía que esos países iban a ser el teatro de un conflicto inevitable entre el despotismo electoral y los genuinos demócratas latinoamericanos que defienden la alternabilidad democrática y están conscientes de los derechos de las minorías.
Pero fue en América Central, uno de los puntos más sensibles del cinturón de fuego de la política latinoamericana donde se produjo la arremetida. Cierto que en todo el continente se cuecen conflictos e inestabilidad socio política, pero la Patria Grande de Francisco Morazán es sin dudas una de las zonas donde las placas tectónicas de la política hemisférica, se desplazan con mas energía.
Dictaduras como las de los guatemaltecos, Justo Rufino Barrios,1884, con el apoyo de Honduras, emprendió una campaña militar para restablecer por la fuerza la unión centroamericana y declaró que asumía el mando militar de la región. Sus coterráneos, Jorge Ubico y Carlos Castillo Armas, y los gobiernos de los generales que por décadas controlaron la política de ese país, decidieron a su antojo lo que era bueno o malo para sus pueblos sin escatimar en abusos y asesinatos.
En el Salvador, Maximiliano Hernández Martínez, entre otros déspotas, fue sin dudas el más destacado ya que se le acusa de haber asesinado a miles de sus conciudadanos. Este país también conoció una cruenta guerra civil al igual que Guatemala, y tanto los presidentes generales como los subversivos, practicaron la saña y la crueldad con sus enemigos.
Nicaragua tuvo uno de esos dictadores benefactores como algunos tienden a calificar a ciertos déspotas, que tuvieron la "generosidad" de construir una carretera o un edificio monumental. José Santos Zelaya López, fue un autócrata que dirigió los destinos de Nicaragua por 17 años y la dinastía Somoza -Fidel Castro y Raúl Castro no tienen la primicia en este aspecto en el continente- integran la lista de los mandamases de ese país.
Anastasio Somoza García, presidente de Nicaragua entre 1937 y 1947, y entre 1950 y 1956, inició una casta, le siguió su hijo Luís Somoza Debayle, 1956 y 1963, y mas tarde, su otro hijo, Anastasio Somoza Debayle, 1967 y 1972 y entre 1974 y 1979. Entre gobierno y gobierno hacían elegir un presidente que les fuera incondicional, algo así como lo que había establecido el también dictador Rafael Leonidas Trujillo en Santo Domingo.
En 1979, triunfó la Revolución Sandinista. Pocos meses después la guerra civil continua, en esta ocasión para derribar a los comandantes. En 1984 hay elecciones que ganan los antiguos guerrilleros y solo regresan al poder en el 2007, gracias a los pésimos gobiernos de los supuestos demócratas que dirigieron los destinos del país.
Nicaragua fue también escenario de una violenta guerra civil pero con la abierta participación de factores extranjeros. La Unión Soviética y Cuba patrocinaron a los Ortega y Washington no fue remiso en darle su respaldo a la denominada contra.
En Honduras el general Tiburcio Carias Andino, llego por elecciones pero impuso una dictadura, 1933-1949, y su homologo el coronel presidente Oswaldo López Arellano,1965-1974, otro dictador que no entendían de respeto y menos de tolerancia, dio paso a un periodo de inestabilidad política en la que un opresor sucedía a otro.
La hoy muy conocida constitución hondureña de 1982, es consecuencia de la inestabilidad y el abuso de poder de los gobiernos que le antecedieron. El primer presidente que gobernó con esta carta magna fue el controversial Roberto Suazo Córdova, un estrecho aliado de Estados Unidos, a quien algunos acusan de practicar la represión contra personalidades de la oposición.
Eran sin dudas, tiempos duros. La expansión sandinista y la intromisión soviético cubana estaban en un momento critico. Honduras prestó apoyo a las organizaciones que enfrentaron la dictadura sandinista en Nicaraguas y Estados Unidos incremento su presencia militar en el país.
Los recientes sucesos que han tenido lugar en Honduras, trascienden seriamente las fronteras de ese país. No solo porque un golpe de estado, no solo militar, porque contó con el apoyo de dos de los tres poderes del Estados, depuso al presidente constitucional, Manuel Zelaya, que evidentemente estaba buscando una crisis por propia convicción o por encargo.
La legitimidad o no del golpe militar, o si este se pudo evitar, es un punto de discusión importantes pero lo que si es evidentes es que Honduras parece haber sido el escenario elegido por la Concertación Totalitaria para apreciar en que medida el Socialismos del Siglo XXI se imponía en un estado donde no se había producido un estacazo institucional como el de Hugo Chávez en Venezuela. Ellos estaban conscientes de los riesgos, aunque tal vez no esperaban una reacción tan tajante.
La situación presente, mas allá del intervencionismo de Hugo Chávez y sus asociados, nos permite a todos valorar como reaccionan los gobiernos, y la capacidad de la Concertación para desinformar y si a pesar de fracasos, es capaz de reinventarse hasta lograr sus objetivos.
La saga sigue.

Pedro Corzo.
Julio 2009