miércoles, 12 de agosto de 2009

Reclusorio Nacional para Varones de Isla de Pinos. 40 Años Después.

El Presidio Político cubano es un contar digno de Homero, porque el enemigo fue siempre cruel y despiadado, nos ha sitiado por años, uso todos sus caballos y dioses sin embargo los prisioneros políticos, sin referencias al calendario,  han sido valientes como Héctor, divinos en su gesta como Aquiles y persistentes y seguros de la Victoria como Penélope.

 

El presidio fue un compendio del heroísmo, dedicación y sacrificio de los hombres y mujeres que fueron y están en prisión por defender sus convicciones con los métodos y formulas que sus ideales les dictaron. Un andar de décadas, un proceso que se inicio en 1959 y que  terminará cuando la libertad y la democracia señoreé en la Patria de Martì y Maceo.

 

El presidio es voraz, se nutre con la sangre, huesos y músculos de todo cubanos que se niegas a ser esclavizados. Tal vez el que forjó el primer eslabón este muerto o simplemente ignora que aun vive, pero su ejemplo, su hacer se ha ido repitiendo durante todas estas décadas en hombres y mujeres que no habían nacido cuando el primer prisionero político desconocido paso su primera noche en solitario, conciente que había perdido la libertad y que la vida podía ser despedazada en una hora cualquiera, en un muro que ya había recibido otros alientos.

 

El ejemplo de aquel pionero se ha repetido cientos de miles de veces. Nunca se sabrá cuanto hombres y mujeres han estado en  la cárcel política desde unas pocas horas hasta 30 años. Tampoco se sabrá cuanto han llorado nuestras madres y padres, cuanto han sufrido nuestros hijos, cuanto han penado nuestros cónyuges ni padecido nuestros  familiares y amigos, porque sin dudas la pena mas aguda que padece un preso en la zozobra que sufre su familia.

 

Describir la prisión es poco menos que imposible porque es árida, la sequedad de la cárcel te roba el aliento en las noches, el deseo de estar y tener una familia te agobia, el cursar de los días puede hacerte perder el sentido de la realidad y el vibrar de la carne te lleva a soñar para terminar en horribles pesadillas. No hay prisión en paz. Si estas en solitario te desesperas y cuando compartes una celda anhelas quedarte solo contigo y tus angustias.

 

El presidio político cubano se remonta a la centuria 19. José Martì, describió la crueldad del presidio colonial.

 

En la primera mitad del siglo 20 regimenes como los de los generales Gerardo Machado y Morales y Fulgencio Batista y Zaldivar encerraron a hombres y mujeres que estaban conscientes que hacer uso de sus derechos era una prerrogativa que ningún gobernante podía conculcar, pero en el año 1959 los claros oscuros del cursar cubano fueron diluido por un totalitarismo mesiánico que impuso a sangre y fuego un régimen violento que generó una oposición que décadas después continua demandado el restablecimiento de la dignidad ciudadana como fundamento para una republica con todos y para el bien de todos.

 

El presidio político contra el totalitarismo es una dolorosa cadena forjada por eslabones humanos que empezaron a fundirse en el año 1959 y que continuara extendiéndose mientras que el dogmatismo totalitario se encuentre en capacidad de imponer su voluntad.

 

Una de las características fundamentales del Presidio ha sido la diversidad de los orígenes políticos de quienes lo han padecido. Individuos comprometidos con diferentes ideologías, enemigos políticos que no dudaron enfrentarse con las armas en las manos en una trascendente toma de conciencia cambiaron conducta y pensamiento. El encuentro entre reja de victimas y victimarios no es un proceso sencillo. Los odios y afanes de venganza no se extinguen fácilmente, pero aunque con dificultades, por lo regular ha vencido  la tolerancia, la vocación de entendimiento y el amor a Cuba. En ocasiones la rivalidad se transformó en alianza y en la cárcel en amistad. Esa es una prueba de fuego que todavía continua repitiéndose.

 

La  Prisión Política no fue, ni es, una gestión pasiva, una espera de un sueño que se anhela concretar sino una dinámica trinchera de ideas y hechos que formó y forma parte sustancial del proceso democratizador de la nación cubana.

 

La Prisión Política tiene una jerarquía propia en este cruento proceso, y la tendrá en el futuro como referente moral y de compromiso social, porque es una proeza de casi cinco décadas. Con decenas de combatientes que pasaron más de 20 años enrejados y con un siempre presente Mario Chanes de Armas que estuvo en la manigua carcelaria por 30 años. Hombres y mujeres que rescataron el decoro de quienes nunca lo tuvieron: Alfredo Izaguirre y mártires de la magnitud de Ernesto Díaz Madruga, Diosdado Aquit Manrique y muchos mas que harían esta lista interminable.

 

Cuando Roberto Martín Pérez, 28 años preso, fue encarcelado en 1959 no imagino que Eusebio Peñalver condenado en 1960 y 28 años tras las rejas, compartiría sus experiencias, pero ninguno de los dos sospechó que Vladimiro Roca, 1994 y 4 años en una cárcel, estaría en algunas de las prisiones que ellos habían compartido.

 

Cuando Pedro Luís Boitel,  caído en una huelga de hambre de 53 días, 1972, asumió el hambre como arma contra sus enemigos  no pudo vislumbrar que 20 años mas tarde en la década del 90 y también en el siglo 21, un joven que nació cuando cumplía tres  años encarcelado, 1964, Jorge Luís García Pérez "Antunez" reeditaba su estrategia y acosaba a sus carceleros con los mismos métodos.

 

En 1962 el doctor Alberto Fibla  fue encarcelado por 28 largos años, cuando todavía el doctor Oscar Elías Biscet, no había nacido. Biscet fue encarcelado por primera vez en 1999 y se encuentra cumpliendo una sanción de 25 años

 

A mediados de la década del 60 los poetas Ángel Cuadra. Jorge Vals y Ernesto Días Rodríguez fueron encarcelados, cumpliendo cada uno de ellos más de quince años en prisión En el 2003, otros poetas, Raúl Rivero y Manuel Vázquez Portal también se encontraba en una celda. Todos continuarían creando en libertad a pesar de la sombra que les regalaban las rejas.

 

Escribir de las madres, esposas, hijas y novias que han padecido prisión demanda una sensibilidad muy especial. La dignidad y el coraje de nuestras mujeres en la lucha contra el totalitarismo demuestran que el patriotismo de Mariana Grajales, madre de los Maceo y de Evangelina Cosio de Cisneros que a los 17 años de edad  había sido condenada a 20 años de reclusión  y que se fugó de la Casa de Recogidas de La Habana en 1897 antes de ser deportada a  la isla africana de Ceuta  encontró firmes representantes en mujeres como Ana Lazara Rodríguez, 19 años en prisión,  Dora Delgado Soulari y   Miriam Ortega, 18 años  presas, Aracely  Rodríguez  San Román, Cary Roque y  Ofelia  Duque  15 años tras las rejas. 

 

Cuando América Quesada, 14 años de reclusión,  fue encarcelada,  no imaginó que  30 años mas tarde Marta Beatriz Roque Cabello seria condenada por defender similares conceptos ciudadanos y cuando Julia González Roquete murió por falta de atención medica en la prisión de mujeres de Guanajay en 1961,  no era posible sospechar que una mujer nombrada Maritza Lugo Fernández que había nacido en 1963 iría a la cárcel 34 años mas tarde por enfrentar el mismo régimen.

 

El Presidio Político Cubano es tan singular en toda la historia de nuestro continente que no pocas cárceles extranjeras han encerrado a cubanos que desconocieron las fronteras cuando creyeron  inevitable llevar el conflicto nacional a tierras ajenas. De la  extraterritorialidad de la lucha contra el totalitarismo dieron fe en prisiones estadounidenses y de varios países del continente,  hombres como el doctor Orlando Bosch  y Guillermo Novo Sampol, la misma condición la afirmo en una prisión mejicana Gaspar Jiménez, en Venezuela Luís Posada Carriles y en  Panamá, Pedro Remon.

 

En Presidio la muerte siempre está al acecho. Es una  eterna, fiel y asexual compañía que se hace presente  en el trabajo forzado, en la celda solitaria,  en el pabellón o la galera. La muerte, la invalidez, la enfermedad atacan sin piedad ni aviso. El suicidio ha sido, en ocasiones, el razonamiento lógico en un mundo alucinante. La demencia apaga inteligencia y sesga espíritu como fiera guadaña. La batalla es dura, cruenta pero nunca han faltado soldados para continuarla.

 

Nuestras vivencias, aunque con décadas de ignorancia han irrumpido a la conciencia mundial y los atropellos y vejámenes que sufren los que aún guardan prisión son rápidamente expuestas al conocimiento público. Las cárceles son para el mundo un foco más de la resistencia cubana y no un mero almacén de hombres y mujeres derrotados. Por todo esto el Presidio Político sigue siendo ejemplo, vanguardia del proceso democratizador cubano, y  la cárcel, el crisol donde se funden los nuevos ciudadanos.

 

Toda cárcel es horrible, pero entre todas las prisiones cubanas hubo una en particular que para la mayoría de los presos tiene mucho de emblemática, el "Reclusorio Nacional de Isla de Pinos". El haber estado en aquel penal tiene un significado especial para la mayoría de nosotros, porque en cada circular del "Embere Mayor", como le decían los comunes, teníamos la libertad que ni nuestros propios custodios disfrutaban.

 

Pedro Corzo

Marzo

2007

 

 

 

 

 

 






30 AÑOS DEL CIERRE DEL PRESIDIO DE ISLA DE PINOS

El próximo 23 de marzo se conmemoran 30 anos del cierre del Presidio Político de Isla de Pinos.

 

Tres décadas que no han logrado borrar de la memoria de los mas de 15,000 presos políticos que entre 1959-1967 poblaron las circulares, edificios, pabellones, celdas de castigo y campos de trabajo forzado de la inolvidable Isla del Tesoro los horrores y terrores que la esbirrada castrista con extrema vesania practicaba contra ellos.

 

Memoria, aclaramos, que no significa odios ni vendettas, sino una clara consciencia de que el sadismo criminal de ningún gobernante debe saciarse sobre ciudadano alguno y menos sobre hombres y mujeres  indefensos.

 

Pero bien, es posible que alguien se pregunte por que estos hombres y mujeres conmemoran el cierre de una ergástula; y les respondemos.

 

El Presidio de Isla de Pinos fue clausurado porque la dictadura fracaso en sus propósitos  de lograr  por medio del trabajo esclavo y la violencia entronizada en el llamado Plan de Trabajo Camilo Cienfuegos la rehabilitación política de los millares de hombres  que tenia en esa prisión.

 

El régimen cerro el Presidio porque se percato que la represión en vez de lograr sus  objetivos  de "preeducación" lo que hacia era exasperar a los prisioneros; y que los mismo hombres que soportaban con estoicismo golpizas y crímenes estaban cambiando su conducta de resistencia pasiva a otras que con llevarían  a un enfrentamiento  de características insospechadas.

 

Con esto no queremos sugerir que el régimen actuó por miedo, no, simplemente que como  productores de violencia estaban conscientes que esta solo es conveniente cuando puede ser manejada a niveles en que solo ellos tengan la ventaja.

 

También hacemos esta evocación porque estamos orgullosos de haber ido a prisión por una de las causas mas justas en la historia de la nación cubana; acontecimiento que por intensidad y extensión tiene caracteres propio entre otras gestas realizadas por el pueblo cubano sin que esto implique que el haber estado en Prisión otorga derechos y privilegios, todo lo contrario, la prisión es fuente de mas deberes para los que transitamos por ella.

 

El presidio político fue y es expresión genuina de nuestro carácter nacional. Plural en pensamiento político, amplio en creencias religiosas, mosaico de razas y crisol de nuestro espectro social.

 

El presidio fue contradictorio y coherente.Los orígenes  y compromisos políticos de los que lo integraban confrontaban o coincidían con los que se estrenaban en esos  avatares.

En aquella cárcel poesía y epopeya se confundían y todavía hoy, a pesar de cuatro décadas de totalitarismo hombres y mujeres continúan escribiendo las paredes de nuevas y viejas prisiones.

 

En presidio la muerte estaba al acecho era una eterna, fiel y asexual compañera lo mismo cuando dinamitaron las circulares, que en el Plan de Trabajo, los edificios o la reclusión solitaria

 

La muerte  o la invalidez atacaban sin piedad ni aviso.La bayoneta, el disparo alevoso o la enfermedad no tratada dejo a muchos entre las rejas. El suicidio fue para algunos la razón en aquella locura interminable. La demencia apago inteligencias y sesgo espíritus como fiera guadaña. La batalla fue dura pero no lo suficiente como para que no continué.

 

En nuestras mentes están impreso a sangre ardiente Campeón y Brazo de Oro. Luís Mariguana, Pomponio, Morejon, El Nato y otros muchos esbirros que podrían escribir una antología del terror. Pensar en ellos y sus iguales reedita en nuestra memoria requisas, hambre desesperada, desnudez contestaría, la abyecta mojonera, trabajo esclavo, dinamita, mutilación y muerte.

 

Aquello permanece en nosotros y dentro de nosotros.

Y de la ternura perdida, por que no hablar de ello. De la juventud que se nos iba. Las arrugas y las canas que venían a galope contra nosotros.

 

De las playas y fiestas que no conocimos. De la novia, esposa, novio o esposo que en el largo andar tomaron otro rumbo. Cuantos besos en fuga, cuantas pasiones mordimos con las piernas y los dientes. Por que no escribir sobre nuestra humanidad perdida y de los deseos que se marchitaban en nuestros cuerpos. Todo eso de los que aun estamos vivos esta desde hace mucho tiempo junto a nuestros muertos, nuestros locos, nuestros lisiados en el inmenso tributo que la prisión política rindió a Cuba.

 

El próximo 23 debemos vernos nuevamente en la Logia Nuevos Horizontes en la 600 del West y 29st en Hialeah, porque aunque tal vez todos estemos cansado y muchos  estén en las fronteras de la frustración y la decepción debemos esforzarnos por vencer ese agotamiento como lo hicimos individual y colectivamente en la Prisión porque los compromisos no se cancelan en la derrota sino en la victoria y  los deberes no pueden ser  desechados como trapos viejos  cuando se ha sido testigo de crímenes sin justificación alguna.

 

Pedro Corzo

 

Marzo 1997





lunes, 10 de agosto de 2009

Que Cuba se abra para los cubanos

Es evidente que todas las dictaduras tienen sus encantos y la de Fidel Castro en Cuba no es una excepción.

El por qué de esa magia de los regímenes de fuerza sobre personalidades destacadas e individuos comunes y corrientes habrá que buscarlo en la psiquis individual y colectiva del animal más complejo de la naturaleza, el hombre.

Es comprensible que el individuo sometido y presionado por un estado policiaco responda positivamente a quien ejerce la fuerza sobre él pero lo que es difícil de asimilar es que, quienes no están sometidos al control represivo, los que no sufren el envilecimiento de la esclavitud defiendan al opresor y no procuren la reivindicación de la víctima máxime cuando existen evidencias concretas de la acción represora de los que detentan el poder político.

Estas reflexiones me las han provocado las consecuencias que se han derivado del viaje de Su Santidad Juan Pablo II a Cuba.

Aparentemente la visita de Juan Pablo II a Cuba ha proyectado la situación existente en la isla a instancias nunca antes consideradas.

Pero, y esta es la paradoja, no son los sufrimientos del pueblo controlado por un estado policiaco; no es la política de discriminación económica que sufre el isleño; no es la ausencia de libertades civiles ni de pluralismo político y no es tampoco la presencia indigesta de un régimen que se acerca a los cuarenta años de poder unipersonal ni la descomposición ética de un sector de la población que es provocado por el envilecimiento de la esclavitud lo que ha conmocionado favorablemente a ciertos círculos eclesiales, intelectuales, empresariales y de gobierno, sino que ha sido el machismo feroz y despiadado de un régimen que dice defender una soberanía que negoció con la extinta Unión Soviética, de un caudillo que vocifera contra el capitalismo y que vende la isla y hasta sus ciudadanos a cualquier transnacional interesada y de una mafia política militar que se están repartiendo los haberes de una nación en quiebra la que motiva la solidaridad y la simpatía de los ya mencionados.

Sin temor a equivocarme señalo que quizás una de las expresiones del pontífice que ha justificado tales actividades solidarias fue aquella en la que manifestó que "Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba" un decir que hubiera tenido una mayor fuerza ética si se le hubiera agregado que "Cuba se abra para los cubanos", y es que si en Cuba se va a producir una apertura deben ser los cubanos de allende y aquende los que primero deben beneficiarse de tal gestión.

La frase, que en mi opinión no es nada afortunada, y sí muy fácil de manipular por los que quieren pescar en las aguas revueltas de una dictadura que fracasó en la confrontación ideológica aunque aún conserva el poder político, continúa identificando al gobierno de la isla con la nación cubana, una errónea apreciación ya que quienes dirigen la República lo hacen en virtud de su eficiencia represiva y no por la voluntad de una mayoría sufragante.

Pero regresemos a lo que ha significado la expresión papal en este mundo ancho y ajeno en el que al parecer los cubanos que son los verdaderos dolientes de lo que acontece en su isla no cuentan para nada.

Si Cuba se hubiese abierto para los cubanos el sistema judicial vigente se habría sustancialmente modificado y no se hubieran producido solo unas simples excarcelaciones que aunque tienen un profundo valor humano, del que nos alegramos, no impiden que en el futuro próximo esos hombres y mujeres, hoy excarcelados, regresen a la vieja mazmorra que fuera su casa. Si Cuba se abriese para los cubanos, la libertad de Asociación y Expresión entre otras muchas libertades ausentes en la Isla sería un derecho inalienable que ningún sátrapa podría conculcar a voluntad. Si Cuba se abriese para los cubanos los religiosos no tendrían que agradecerle al gobierno el permitirle peregrinar en los alrededores de una iglesia, pues ese es un derecho y no un privilegio por el cual se expresa gratitud.

Si Cuba (léase el régimen) se abriese para los cubanos, se elaboraría una nueva constitución, se establecería un estado de derecho, se instituiría el pluralismo político y se respetaría la dignidad del ciudadano.

Si Cuba se abriese para los cubanos, existirían libertades económicas, el ciudadano desarrollaría sus propios negocios, cesaría la política discriminatoria contra la moneda nacional y el individuo nacido en la isla tendría igual derecho que el extranjero, en lo que corresponde a comprar, vender o invertir.

Si Cuba se abriese para los cubanos no habría restricciones para éstos en la entrada y salida de la isla. Los de acá no tendríamos que pagar el pasaporte más caro del mundo, $230.00 con dos años de vigencia, ni solicitar visa para entrar al país en que nacimos que también cuesta la friolera de $125.00. Y los de allá no tendrían que solicitar un permiso de salida, gestión tan humillante como que un cubano tenga que pedir una visa para viajar a su país.

Si Cuba se abriese al mundo, esto no tendría ninguna popularidad entre la feligresía y el clero del castrismo; permitiría que la Cruz Roja Internacional visitase las prisiones, invitaría a la Comisión de Derechos Humanos a recorrer la isla y conversar libremente con sus ciudadanos, cesarían las restricciones y la censura a la prensa nacional e internacional, y el ciudadano extranjero no tendría privilegio a costa de los derechos de un cubano.

Si el mundo se abriese a Cuba (no sé en qué medida está cerrado, si exceptuamos las rocambolesca Ley Torricelli, Helms Burton y el no menos rocambolesco embargo), Cuba disfrutaría de créditos que tendría que pagar y asumiría compromisos económicos que de no satisfacer sufriría serios agravios.

Si el mundo se abriese a Cuba, eso tendría que incluir los cientos de miles de visas que los cubanos de la isla, producto de cuarenta años de frustración, pedirían a gritos para escapar de un barco que en la percepción de ellos nunca dejaría de hacer agua.

Si el mundo se abriese a Cuba la responsabilidad de los males y fracasos de las políticas del gobierno de la isla sería de todos y no solo de los EEUU y entonces, cualquier día podríamos escuchar al dictador proclamar que el principado de Mónaco es el culpable de que unos parásitos destruyeran la cosecha de papas o la cría de cerdos.

Ojala la voluntad del sucesor de San Pedro se cumpla y se produzcan las aperturas que posibiliten una mejor vida en todos los aspectos de los ciudadanos de la mayor de las Antillas, pero temo que sea la dictadura y sus traficantes de fuera y de adentro los que se beneficien con los cambios de una sola frontera y que el sufrido Liborio continúe en el suplicio de un garrote vil construido por un dictador cruel con los clavos y maderos que le regala un mundo que no quiere ver ni escuchar sus lamentos y cicatrices

Pedro Corzo

Asesino Castro a Camilo Cienfuegos ?

Existen indicios que hacen presu­mir que el dictador cubano fue quien ordenó la desaparición, (asesinato), de uno de sus lugarte­nientes, el jefe del Estado Mayor del Ejercito, comandante Camilo Cienfuegos Gorriaran.

El comandante Cienfuegos, un hombre que al decir de muchos, tenía tanto arraigo popular como Fi­del Castro desapareció en octubre de 1959 en un vuelo entre las ciudades de Camaguey y La Habana. El Comandante, que se caracterizaba por usar un sombrero de ala ancha y que según sus amigos era muy bromista, ejercía un gran atractivo sobre las masas, había participado en la expedición del yate Granma y fue uno de los líderes de la sobredimensionada invasión de Oriente a Occidente junto a Ernesto Guevara. Su prematura muerte le posibilitó convertirse en uno de los dioses de la mitología del totalitarismo cubano.

Según la versión oficial el comandante había viajado a Camaguey para arrestar al también comandante Huber Matos, jefe militar de la provincia, que había remitido a Fidel Castro una enérgica carta en la que denunciaba la penetración y control que los comunistas estaba ejerciendo en todas las esferas del gobierno revolucionario. La carta, sin dudas, uno de los documentos más costoso en la historia de Cuba, hizo que Matos cumpliera veinte años de cárcel y que Cienfuegos nunca llegase a su destino.

El 23 de octubre de 1959 comparece el comandante Camilo Cienfuegos en el Canal 11 de la televisión de Camaguey para informar sobre el arresto del comandante Huber Matos. La conferencia de prensa fue conducida por el periodista y publicista Cebrian de Quesada1, con la participación de los también periodistas Frank Prendes, Juan Abel Adán y Manolo de la Torre. Afirma de Quesada que Cienfuegos ante las diferentes preguntas declaró:

A) Que Huber Matos estaba conspirando, pero que como prueba solo presento unas fotos de la revista "Cuba Nueva" del regimiento de Camaguey, en la que aparecían unos niños en condición famélica.

B) Que Matos había sido escoltado hasta La Habana para ser juzgados por Fidel y Raúl Castro.

C) Que entre los hombres mas valiosos de la Revolución se encontraban los comunistas, restándole importancia a las acusaciones de Matos de que el proceso estaba bajo influencia marxista.

D) Califico de prensa amarilla y como enemigo del Pueblo a los medios que estaban denunciando los fusilamientos, defendió las ejecuciones y negó que se estuvieran fusilando a personas inocentes.

Por otra parte estudiosos de la desaparición de Cienfuegos y defensores de la hipótesis de que el alto oficial fue asesinado, afirman que los agentes de la Seguridad del Estado que dirigía Osvaldo Sánchez2, tenebroso dirigente de las fuerzas de choque del Partido Socialista Popular, primer jefe G-2, y que curiosamente también pereció en un "accidente" aéreo, vigilaban estrechamente al Comandante. Según estos individuos la Seguridad del Estado llego a la convicción de que Cienfuegos no creyó la trama urdida alrededor de Matos, y que entonces, por temor a que descubriese el complot, los hermanos Castro ordenaron su muerte.

Según varias versiones, un oficial de la Fuerza Aérea de Cuba encontró una cinta magnética en la que estaban registrados los datos del despegue de la avioneta de dos motores Cessna 310, en la que viajaba Camilo Cienfuegos, pero que también en la cinta estaba grabada la información de que cuatro minutos después de decolar el Cessna 310, numero 53, despegó un caza británico tipo Sea Fury, al mando del piloto personal de Raúl Castro con su cañón de 20mm. desenfudado.

Publicaciones de la época3 señalan que el comandante Camilo Cienfuegos partió del aeropuerto de Camaguey aproximadamente a las 6 PM. del 28 de octubre de 1959 en compañía del soldado Félix Rodríguez y como piloto Luciano Fariñas Rodríguez, que tenia mas de 2,000 horas de vuelo, y vasta experiencia tripulando el modelo de avión que les transportaba. Según informaciones oficiales el piloto Fariñas nunca informó la ruta y solo una vez se comunico con la base para que el comandante Camilo Cienfuegos le impartiese instrucciones al capitán Méndez, quien quedaba al frente de la provincia.

Es importante destacar que las altas esferas del gobierno se percataron de la desaparición de Cienfuegos, 24 horas después de su partida de Camaguey. El difícil comprender como una dirigencia paranoica, que percibía conspiraciones por doquier ignorase por tanto tiempo la situación de uno de los hombres mas importantes de la Revolución, que por otra parte, venia de sofocar un supuesto complot militar.

El Gobierno Revolucionario de Cuba en un comunicado oficial refiere que la desaparición de la avioneta fue consecuencia de un mal tiempo entre las provincias de Camaguey y Matanzas, sin embargo investigaciones meteorólogas sobre ese día afirman que las condiciones climáticas eran razonablemente buenas. No obstante varios reportes indican que por lo menos la tripulación de dos aviones comerciales reportaron fuertes turbonadas.

La desaparición de Cienfuegos4 genero una gran cantidad de rumores. Se comento que en Aguada de Pasajeros, Las Villas, se había producido un accidente aéreo; que sobre el central Adelaida había volado una avioneta haciendo señales de luces hasta que desapareció rumbo norte en dirección al mar. Un periodista de apellido Vázquez5 afirmo que durante la noche del miércoles había presenciado un encarnizado duelo aéreo, estas declaraciones fueron investigadas y según la versión oficial fueron posteriormente descartadas.

El avión C-46 en el que viajaba el comandante Ernesto Guevara avistó en Cayo Anguila, frente a las costas de Caibarién, los restos semidestruidos de dos aparatos, uno de ellos parecía tener la línea del Cessna, mas tarde se comprobó que era un error.

Juan Orta6, un ex-secretario de Castro le manifestó al joven poeta Iván Pórtela, cuando ambos estaban exiliados en la embajada de México: "yo estoy plenamente convencido de que el avión de Camilo fue derribado por ordenes de Fidel Castro". Orta que estuvo tres años asilado en la embajada de México, continuo diciendo a Pórtela, "que estaba reunido con Fidel cuando Raúl Castro y Ernesto Guevara le plantearon a Fidel: Camilo se opone a cambios estructurales en el ejército rebelde, a lo que Fidel respondió. El plan será llevado a cabo, cueste lo que cueste, ni cien Camilos podrán oponérsele".

El doctor Orta en las conversaciones que sostuvo con Pórtela y en artículos que 7escribió en el exilio, gustaba afirmar que las personas que en alguna medida estuvieron relacionadas con la misteriosa muerte-desaparición de Cienfuegos, sufrieron una suerte similar.

-El piloto del Sea Fury que, supuestamente, despego poco después que lo hiciese la avioneta de Cienfuegos, desapareció.

-El mecánico de avión que reportó que el caza británico traía una ametralladora completamente descargada murió ese mismo día porque un automóvil lo atropello.

-El pescador que declaro que había visto que una avión caza atacaba una avioneta fue conducido a La Habana para ampliar las investigaciones y no se supo mas de él.

-El comandante Cristino Naranjo, amigo personal de Camilo y oficial de la Columna Invasora que este comandaba, que había iniciado una investigación por su cuenta fue baleado a entrada del Campamento Libertad,(antigua Columbia) porque supuestamente no se había identificado.

-El ejecutor el capitán Manuel Beatón, poco después se alzo en armas contra el gobierno en la Sierra Maestra, capturado y sumariamente ejecutado. No obstante, continúa Orta su relato, un miembro del tribunal, el teniente Agustín Onidio Rumbaut logro entrevistarse con el detenido y éste le confeso que Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Guevara, el también comandante Félix Torres y el informador Jorge Enrique Mendoza, eran los responsables directos de la muerte de Cienfuegos.

-Días mas tarde, después de haber preparado un informe confidencial, el teniente Agustín Onidio Rumbaut murió en un "accidente de caza".

Afirma Huber Matos 8, que Camilo Cienfuegos también estaba descontento con la penetración comunista pero que a su vez se confesaba un hombre totalmente fiel al líder de la Revolución. Apunta que en una ocasión le entrego un escrito pro marxista que había sido incluido en la publicación "Verde Olivo"9 y que Cienfuegos se molestó y responsabilizó a Ernesto Guevara y a Raúl Castro de lo publicado.

Por otra parte comenta que aun después de su arresto Cienfuegos no dejo nunca de tratarle con respeto y consideración, actitud que le era informada al Dictador por el capitán Jorge Enrique Mendoza. Matos opina que estas informaciones precipitaron las acciones punitivas contra el carismático comandante. Después de la muerte de Camilo Cienfuegos y la prisión de Huber Matos, la influencia y el poder de Mendoza se incremento considerablemente.

Refiere Matos que Raúl Castro sentía una gran aversión hacia Camilo Cienfuegos por la popularidad que este tenia y que Fidel Castro temía que Cienfuegos pudiera provocar una crisis de grandes proporciones, no solo dentro de la estructura del poder revolucionario sino también en la población. Cuenta que Cienfuegos criticó la manera en que Castro dirigió su caso lo que puso en alerta al gobernante sobre posibles futuros problemas con un individuo que le había sido hasta ese momento incondicional.

Continua Matos, exponiendo que Castro envió a Cienfuegos para que le arrestase en su despacho en el regimiento "Ignacio Agramonte" con la intención de que se originase un tiroteo en el que el famoso Comandante fuese muerto y así salir de los dos de una vez por todas, pero que tuvo la precaución de ordenarle a sus oficiales que las tropas nò disparasen cuando le fueran a detener, lo que frustró el supuesto plan.

Sobre la avioneta Cessna 310, desaparecida con tres hombres a bordo, dice que no tiene la más mínima duda que fue abatida por orden de Fidel Castro. Apunta que el piloto, teniente Luciano Fariñas Rodríguez era un hombre muy disciplinado que no se habría desviado de la ruta sin haber pedido autorización. Este aspecto es también comentado por el doctor Orta10, quien afirma "que desde la torre de control aéreo de Camaguey le indicaron a Cienfuegos que el comandante Félix Torres estaba perdido sobre el mar al sur de la ciudad de Trinidad, Las Villas, y que era necesario participara en su búsqueda". Según el declarante esto propició que un avión Sea Fury derribase el Cessna de Cienfuegos.

Por otra parte afirma Matos, que estando en la prisión del Castillo del Morro, La Habana, recibió dos mensajes de Camilo en el que este le advertía que tendría que declarar en su contra ya que su situación personal, la de Cienfuegos, era muy difícil. Le decía que de ir a juicio sería fusilado y que estaba dispuesto a ayudarle para que se fugara de la prisión, a lo que el prisionero se negó aduciendo que quería un proceso judicial para denunciar públicamente lo que estaba pasando en el país.

Sin embargo el también comandante Lázaro Asencio,11 Segundo Frente Nacional del Escambray, afirma en un articulo que Cienfuegos era comunista y que sus diferencias con Raúl Castro no eran por defender a Huber Matos sino porque este protegía oficiales como el hoy general Dermidio Escalona.

Continua Asencio su relato planteando que un matrimonio que vivía en la Punta de la Bahía de Massio, cerca de Casilda, Trinidad, sintió en horas del atardecer del 28 de octubre de 1959 una terrible explosión, vio una bola de fuego que descendía del cielo y después el ruido de un avión. Apunta que cuando se conoció de la declaración el entonces capitán Osmaní Cienfuegos viajó personalmente a Casilda para conducir a La Habana al matrimonio del que nò se volvió a saber, pero que supo de esta historia porque la pareja secuestrada se lo comunico a un funcionario de la Cruz Roja quién a su vez se lo hizo conocer a él.

Asencio también comparte la idea de que el avión de Cienfuegos fue derribado por un avión Sea Fury, que la orden la dio el comandante comunista Félix Torres que a su vez la había recibido de los hermanos Castro. Agrega que el Oficial de Día de la Aviación, José Paz, que conoció del informe de que un Sea Fury había descargado sus ametralladoras murió en un accidente en la Vía Blanca, cuatro días después de desaparecer Camilo Cienfuegos.

Concluye Asencio su relato recordando que se encontraba en la Bahía del Masio dos días después de la desaparición del Cessna, en compañía de otros oficiales del Ejercito Rebelde en la embarcación de un pescador de Casilda de nombre Juan quien señalo una mancha de aceite y una almohada que presumiblemente pertenecían a la avioneta que buscaban.

Esta información se comunico de inmediato por radio. Una hora después se dijo que Cienfuegos había sido hallado vivo lo que determino que se suspendiese la búsqueda en toda la isla por varias horas lo que "permitió borrar las pruebas en el Masio de la caída allí de la avioneta de Camilo Cienfuegos"12.

1 Entrevista del autor a Cebrian de Quesada. Miami, noviembre -2005

2 Entrevista con Ricardo Bofil. Osvaldo Sánchez pertenecía al grupo de acción del Partido Socialista Popular .Esta sindicado de haber asesinado al dirigente comunista disidente Sandalio Junco, 1942. Por órdenes de Castro organizó el cuerpo de la Seguridad del Estado en Cuba y fue muerto por fuego antiaéreo del ejército rebelde cuando la avioneta en que volaba sobre la provincia de Matanzas fue confundida con un avión enemigo.

3 Revista Recuento de la Gran Mentira Comunista.Reproduccion de artículos de la Revista Bohemia. Sección en Cuba. Noviembre, 6 -1959

4 Ídem

5 Ídem

6 Dr. Juan Orta, secretario personal del Primen Ministro Fidel Castro al triunfo de la Revolución. Conversación sostenida con el poeta Iván Pórtela durante su permanencia como exiliado en la embajada de México en La Habana

7 Semanario Libre. pp. 43 a pp. 49. noviembre 9 - 2001

8 Entrevista del autor a Hubert Matos. Diciembre 7-2005

9 Revista interna del Ejercito Rebelde, que incluía material informativo y político.

10 Semanario Libre. pp. 43 a pp. 49. noviembre 9 -2001

11 Semanario Libre . pp. 18.nov 5 -1999

12 Idem



Pedro Corzo

Cuba: 50 Años reivinidicando el derecho a una vida en libertad




Durante toda su historia el pueblo cubano ha expresado de diversas maneras su rechazo a los gobiernos que le han impedido un desarrollo socio-económico satisfactorio y conculcado sus derechos a libertades públicas e individuales. Esas confrontaciones siempre se desarrollaron por etapas y fueron asumiendo gravedad según lo exigían las circunstancias.

Al machete mambí se llegó después de numerosos y serios esfuerzos para que la metrópolis reconociese los derechos que asistían al Pueblo. La bomba se usó contra Machado porque éste no dio alternativas al pretender perpetuarse en un gobierno que se había envilecido en sus abusos. Batista usurpó el poder en 1952 por medio de la violencia y la alternativa que dejó a la oposición por cerrarse a soluciones negociadas, fueron las mismas que lo entronizaron.

Castro, el más letal de nuestros dictadores, no solo en la dimensión humana sino también en lo que atañe a la violencia indiscriminada en el proceso insurreccional en el que fue un factor determinante, es también el que más obtusamente ha negado espacio a la lucha cívica, aplastando primero y prohibiendo después, la conformación de un tejido social sano que posibilité cambios y reformas equilibradas y satisfactorias para la comunidad nacional.

La oposición asumió prácticas violentas porque la dictadura se abroqueló en una tesis excluyente y discriminatoria. El gobierno imposibilitó la confrontación cívica y civilizada. El terror oficial engendró la violencia de los oprimidos porque la justicia se hizo injusta. Un ejemplo del terror rojo, fue el espurio proceso a los pilotos aviadores en 1959, la campaña de descrédito contra el presidente Manuel Urrutia Lleo y el proceso contra el comandante Huber Matos, por solo mencionar unos pocos.

La prensa fue amordazada. Presentes en la memoria colectiva están las coletillas y posteriores confiscaciones. Los partidos políticos fueron suprimidos. La sociedad civil agarrotada hasta desaparecer. La dictadura asfixió el paisaje contestario y éste, en el abismo de su existencia, recurrió al supremo derecho de la rebelión.

La rebelión fue cruenta pero la violencia gubernamental fue despiadada, efectiva y sistemática. El Kremlin apoyó a La Habana. Buena parte del mundo, cegado ante la poesía del castrismo y el discurso antiimperialista, no quería ver ni escuchar lo que ocurría en Cuba.

Millares fueron fusilados. Aldeas estratégicas, pueblos cautivos, a los que fueron enviados sin ninguna consideración millares de campesinos con la prohibición explicita de regresar al terruño natal. Un notable por ciento de la población marchó al exilio. Cientos de miles terminaron en prisión

La Pax lúgubre de Castro, síntesis de miedo, desconfianza, favoritismo, represión, cárcel y muerte, se extendió con suma dureza por toda la isla. Pero la opresión no terminó con la resistencia. Las montañas, la lucha en las ciudades, las tareas de infiltración generaron un presidio que continuó la resistencia. Los hombres y mujeres tras las rejas no fueron neutralizados. Crecieron espiritualmente y se convirtieron en uno de los reservorios morales más importante de la población.

La autoridad se hizo más precisa. Selectiva. La desconfianza fue inoculada en cada célula de la sociedad. Al parecer la Pax de Castro se había cimentado. Sólo esporádicos e individuales chispazos de rebeldía expresaban inconformidad. Pero en realidad la oscuridad no era tan cerrada. La oposición estaba latente y el régimen estaba engendrando sus contradicciones. La simulación, el doble pensar, la escasez crónica, las injusticias con sus propios partidarios, presagiaban el fin de la fe aunque no precisamente el del templo.

Surgieron focos de resistencia en las propias fuerzas del poder y los grupos opositores que parecían extinguidos recobraron energías con el propósito de participar en las nuevas variantes de la confrontación. Emergió el movimiento de los Derechos Humanos. Concepto que la naturaleza totalitaria del sistema apreciaba como una fuerza política emergente contraria a sus intereses.

El movimiento de Derechos Humanos generó nuevas expectativas. Partidos políticos, siempre ilegales. Luego surgió el periodismo y las bibliotecas independientes. Propuestas de Reconciliación y Diálogo. La inventiva para buscar espacios libres ha sido notable, solo comparable con la capacidad de régimen para aplastarlas a todas.

La caída del muro de Berlín (entiéndase el Bloque Soviético), relanzó la oposición y radicalizó varios de los grupos disidentes hasta transformarlos en abiertos opositores al sistema. El oficialismo se atrincheró en su consigna de Patria o Muerte, pero en la aparente dureza está el embrión de la debilidad.

La delincuencia en la isla ha alcanzado cotas inimaginables. Muchos son los presos, de los qué una mayoría simplemente ha delinquido para sobrevivir. La deserción y fuga de jóvenes talentosos, nacidos y educados bajo el totalitarismo es impresionante. Las diferencias sociales se han profundizado. La discriminación por el color de la piel que oficiosamente practican los poderosos es escandalosa.

Los cambios entre personeros de la cúpula gobernante e intentos de "refrescar" una economía agotada por numerosos errores, parecen ser insuficientes. La agudización de la crisis moral que padece la nación en su conjunto corroe al individuo y la sociedad. La corrupción ha hecho acto de presencia en los niveles mas altos del gobierno y los funcionarios se asocian con inversionistas extranjeros para robarle mas y mejor al Estado y al Pueblo. La represión se ha incrementado. La confianza pública está en cero. En fin, una situación peligrosa que puede conducir al país a una debacle cuando el ciudadano deje el barracón de la esclavitud, porque se percató que solo puede perder las cadenas que le tienen sometido.

Pedro Corzo

Diciembre 2008.



lunes, 3 de agosto de 2009

De Perón a Chávez

En los últimos 50 años América Latina ha contado con dirigentes de proyección hemisférica, sin dudas, los más destacados han sido, Juan Domingo Perón, Argentina, Víctor Raúl Haya de la Torre, Perú, Lázaro Cárdenas, México, Rómulo Betancourt, Venezuela, Fidel Castro, Cuba y Hugo Chávez, también de Venezuela.

La mayoría de estos líderes a excepción de Fidel Castro y Hugo Chávez, no abrigaban ambiciones hegemónicas ni la expansión de los proyectos políticos que imponían o pretendían imponer en sus países.

Quizás el de mayor actividad en ese propósito fue Juan Domingo Perón, que practicando un Populismo sin limites se ganó la adhesión de su pueblo y ha dejado una herencia política que le ha sobrevivido, a pesar de los muchos cuestionamientos que se le pueden hacer pero los que defienden su memoria afirman que han sido sus seguidores los que han deformado el Proyecto, pero que la propuesta peronista satisfacía las necesidades nacionales.

La figura de Perón y sus propuesta "Justicialista", muy desdibujadas con el tiempo, por lo que es de fácil uso para cualquier tendencia, ha sobrevivido a su desaparición y a los múltiples fracasos de los dirigentes de su partido que han asumido la conducción de los destinos de la nación del Sur. Perón sostuvo una política exterior independiente y de forma modesta pretendió difundir sus conceptos. Trataba de ganar adeptos en el hemisferio. Se dice que varios jóvenes cubanos, entre ellos Fidel Castro, fueron tentados por un mensajero del presidente argentino.

Víctor Raúl Haya de la Torre, en honor a la verdad histórica solo pretendía concienciar a la clase política continental sobre los verdaderos problemas del hemisferio. La influencia de Haya de la Torre, fue más teórica que practica, por lo que a la sombra de su discurso surgieron agrupaciones políticas latinoamericanas, que aunque influenciadas por el marxismo, no eran invasivas a otras sociedades y mantenían una clara distancia de Moscú y Washington.

Es interesante apreciar que ni la primera y más profunda revolución social y política de América, la Revolución Mexicana, manifestó una intención expansionista. México a pesar de sus recursos y su alto peso político en toda América Latina, mantuvo su conflicto en las fronteras, salvo alguna que otra escaramuza que se aproximaba a territorio estadounidense. Es posible que si hubiese practicado la ingerencia entre sus vecinos, la dictadura perfecta del Partido Revolucionario Institucional seria recordada de otra manera.

La figura más destacada del proceso mexicano fue Lázaro Cárdenas que nunca se manifestó a favor de establecer una red continental que asistiera la reproducción de su quehacer político en otras naciones. Siempre estuvo a favor de los denominados movimientos progresistas, pero no pretendió auspiciar una corriente de acción de carácter internacional que sirviera a los intereses de México o del PRI.

Rómulo Betancourt fue una figura única en la convulsa América de la Guerra Fría y las dictaduras militares de la Seguridad Nacional. Betancourt, que comulgo con el marxismo y la extrema izquierda, se transformó en el dirigente latinoamericano de más profundo y sólido pensamiento democrático. La "Doctrina Betancourt", que negaba el reconocimiento diplomático venezolano a cualquier gobierno de fuerza, sin importa la ideología de este, fue un aporte fundamental en la política latinoamericana. Su influencia fuera de las fronteras de Venezuela no fue mayor porque no era un individuo de talante ingerencista, despreciaba las dictaduras y las enfrentó como sucedió con la de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana y Fidel Castro, el dictador latinoamericano que tiene la triste distinción, de no solo haber destruido a Cuba, sino de haber enlutado miles de hogares latinoamericanos con sus cantos a la violencia, por suerte ineficientemente secundado por Ernesto Guevara.

Un factor que impidió quizás que la Doctrina Betancourt se convirtiera en un instrumento de penetración y dejara de ser uno de contención de las dictaduras fue la subversión que enfrentó durante su gobierno. Venezuela fue el primer laboratorio de la subversión castrista y las autoridades de la isla dedicaron ingentes recursos materiales y humanos para destruir la democracia venezolana, hoy en peligro, no por la subversión interna sino por la voluntad autoritaria de quien la gobierna.

La gestión publica de todos estos hombres, unos más que otros, transcendió las fronteras de sus respectivos países, no por lo que pretendían, sino por las singularidades de sus proyectos y reafirmación nacionalista. Todos ellos, a pesar de errores e injusticias, tenían al país y no al Poder como el fin de todos los sueños, como ocurre con Hugo Chávez y Fidel Castro.

Tal vez por eso ninguno alcanzó la relevancia de Castro, a excepción de Chávez. El comandante golpista, el único de todos sus compañeros que no logró cumplir la misión que se habían impuesto el dos de febrero de 1992, cuando por primera vez trató de destruir la democracia venezolana, ha demostrado que quiere Todo el Poder en Venezuela para estar en capacidad de imponer, con la clientela del desastre presente en todos nuestros países, el llamado Socialismo del Siglo XXI.

Nov. 2007


Pedro Corzo

Complicidad y Sumisión

Es doloroso pero real. La crisis moral del pueblo cubano es la consecuencia más nefasta de la dictadura. El oportunismo, la mentira, el hacer de la vida diaria una práctica carnavalesca y de la simulación una ciencia para vivir mejor o simplemente sobrevivir, ha corroído varios de los fundamentos más sólidos de nuestra sociedad.

Cerrar los ojos ante la angustia del vecino, ser cómplice en silencio o en activo, repudiar al que hace lo que uno desea realizar para recoger las migajas que aquel pierde, es un juego criminal que degrada a quien lo practica. Una persona que violenta la dignidad de otra no está defendiendo una causa sino sus intereses. El envilecimiento es potestativo de quien lo ejecuta. El acto de repudio, el abucheo, la golpiza, el hostigamiento son acciones voluntarias que practica el sujeto activo por su conveniencia y no por convicciones.

El envilecimiento ha contaminado vasta y profundamente la nación. Innumerables familias se separaron por la política y no pocas llegaron a odiarse por igual motivo. El fanatismo primero y la crónica miseria después, sacaron a relucir lo más miserable de muchas personas y paradójicamente, el arribo de maletas extranjeras ha provocado más discordia que concordia.

La crisis es raigal y se comprueba con una frecuencia desesperante. El ansia de consumo producido por una persistente y aguda escasez va más allá de la satisfacción de una necesidad. Muchas personas solicitan a familiares en el extranjero artículos de “marca” que estos desconocen, adornados con precios que se escapan a su presupuesto.

Miles de los que viajan a Cuba venden la capacidad en libra de sus valijas, haciendo buena zafra, a quienes no confían en las agencias de envíos. Las agencias que remiten paquetes a Cuba se han multiplicado significando esto que comerciar con la dictadura o los socios de esta, es substancialmente beneficioso. Hay más agencias de viaje que nunca antes, tramitadores de visas que obtienen pingues ganancias; oficinas que envían dinero a Cuba oficializando la especulación cómplice con el régimen de La Habana cuando publicitan que un dólar representa varias decenas de pesos cubanos.

En Cuba, el campesino vende su cosecha a precios prohibitivos. En el mercado negro, actualmente dolarizado, se venden innumerables objetos y comestibles que en ocasiones supera los mejores salarios. Evadir el trabajo es para muchos una acción política de bajo riesgo pero para no pocos es la simple evasión de un compromiso en una sociedad que se desmorona y de ahí a la vagancia no hay frontera perceptible.

La estafa, la venta fraudulenta y la prostitución se están escapando del submundo al que pertenecen y son acciones de los “vivos” en un mundo que cada día se hace más cruel e insolidario. La norma, para muchos, es tomar la ruta más breve y fácil a cualquier parte sin importar los valores morales que haya que otorgar.

El régimen cubano es el principal culpable de esta corrosión moral que amenaza toda la nación. Desde el primer día inoculó el odio y oficializó la venganza. Acabó con la riqueza de los ricos para distribuir mejor la miseria. Siempre, no hoy, el extranjero fue primer ciudadano en un país extraño. En los inicios el privilegio se sustentaba en la política, hoy en los dólares, o ambos atributos.

Una nomenclatura gubernamental ha disfrutado sin interrupción no solo del poder sino de toda la riqueza que de este se derivan. Se instituyó una aristocracia artística, deportiva e intelectual en la que se conjugaban aparentemente cualidades notables siempre supeditadas a las convicciones políticas. Las Fuerzas Armadas rendían tributo a un ejército y nación extranjera. El movimiento obrero mutó a empresa del estado. La delación se institucionalizó. En fin, la república mutó a coto privado de un hábil mayoral gracias a la maldad, envilecimiento, complicidad e ingenuidad culposa de unos y a pesar del valor, la entrega y desinterés de otros.

La nación está en peligro y hay que enfrentar la esclerosis del tejido social con valentía. No debemos esconder la cabeza en la arena como si el peligro que acecha la república no fuese el más serio en toda nuestra historia. La dictadura lo vende todo pero hay cubanos prestos a imitarla.

En las dos orillas hay quienes miran con avidez la bandera de las barras y las estrellas y quienes anhelan un cambio para entrar a bolsa sin fondo en la nueva república. Sobran los que solo se preocupan por su proyecto personal y le sabe a hiel todo lo que no le produzca beneficios directos; pero en las dos orillas hay millares que honran el gentilicio y de nuevo, o por primera vez, se dan con satisfacción inmensurables al servicio de su tierra.

La experiencia ha sido cruel, traumática en extremo. La recuperación será dolorosa y lenta pero sin lugar a dudas lo lograremos si nos convencemos que hay que exorcizar el Castro que todos tenemos dentro.


Pedro Corzo