domingo, 16 de agosto de 2009

América en Peligro

El derrocamiento del presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Losada, tiene varias lectura, pero hay una que no puede ser pasada por alto, y es que las necesidades de los pueblos indígenas de América nunca han recibido por parte de los dirigentes políticos nacionales la atención requerida, incluso en aquellos países donde son mayoría o se aproximan a serlo.

 

En este  injustificado descuido hay que incluir a los lideres tradicionales de la izquierda continental, porque salvo contadas excepciones, Víctor Raúl Haya de la Torre entre ellas, nunca asociaron su gestión política a la solución de los problemas de los primeros pueblos americanos.

 

El liderazgo político, sin importar la corriente de pensamiento que le caracterizaba,  se orientó hacia la formación de movimientos sindicales urbanos poderosos  donde por lo menos se practicaba una democracia formal, igual atención recibieron  la clase empresarial y otros sectores de la sociedad, sin embargo el ámbito rural era por lo regular poco atendido, siendo mas aguda esta situación en lo que se refería  a los pueblos  indígenas.

 

Vale destacar que en esta discriminación también incurrió el totalitarismo cubano porque nunca le propició a los pueblos indígenas un rol importante en las actividades subversivas que patrocinó por varias décadas en el continente. lgo similar ocurrió con Haití, que salvo la incursión del verano de 1959, no organizó ni proyectó focos subversivos en ese país. Racismo u Oportunismo?.

 

Los líderes del hemisferio, militares o civiles, que  se han caracterizado por orientar la gestión administrativa hacia sus pares, otros blancos criollos en su mayoría, centraron sus actividades en los desarrollos urbanos. Muchos de estos dirigentes, verdaderos aristócratas por educación y fortuna, y que eran la contrapartida étnica y económica de la mayoría de sus gobernados no valoraron nunca que un número considerable de las poblaciones que dirigían habitaban zonas rurales, vivían miserablemente y eran de una etnia en particular que al ser discriminada sistemáticamente podía generar un sentimiento de rechazo uniforme a los poderes  constituidos.

 

Esta situación de indefensión y abandono se hace más evidente en la actualidad  cuando los mas discriminados de nuestras sociedades pueden atisbar las precarias, aunque mejores condiciones de vida,  en la que subsisten otras personas. Agreguemos a esto que aunque todos no tienen acceso a los  progresos materiales del siglo XXI, los que se encuentran en mejor situación si pueden conocer de los mismo, lo que genera un justo espíritu reivindicativo que es fácil de manipular por  lideres emergentes de la propia etnia, o ajena a esta.

 

Es conveniente destacar también que el incremento de las comunicaciones, la proliferación de organizaciones no gubernamentales que cumplen actividades humanitarias y el intenso proselitismo de algunas religiones en el continente, entre otros factores,  han posibilitado el conocimiento y el contacto entre los diferentes pueblos indígenas, resultado que podría generar en principio en una campaña de reivindicaciones que traspase las fronteras nacionales y que posteriormente, hábilmente conducida por extremistas derive en demandas de cambios políticos y económicos substantivos.

 

Los sucesos de Bolivia, Ecuador y Argentina en menor grado, demuestran que existe el caldo de cultivo propicio para que dirigentes populistas, demagogos de ocasión y la izquierda irredenta que no admite el fracaso del modelo marxista que impusieron en alguno países y auspiciaron en otros,  pretendan manipular a los que menos poseen -preferentemente a los pueblos indígenas- para generar desestabilización en el hemisferio con el fin de provocar los cambios estructurales a los que siempre han aspirado. 

 

Estos subversivos que recurren como primera herramienta de cambio a la protesta cívica, y a la rebelión popular, cuando consideran esta necesaria para sus propósitos,  no descartan el uso de otros métodos mas expeditivos cuando lo ameritan las circunstancias, y aunque la mayoría de ellos tienen un discurso que cumple las pautas establecida por la izquierda marxista: control total de la economía, rechazo de las inversiones extranjeras, y por extensión  condena y repudio de la Globalización, todo aderezado con un fuerte odio a los Estados Unidos y lo que ese país representa,  no están necesariamente afiliados a una corriente política en particular aunque puedan satisfacer las pautas por éstas establecidas.

 

La caída de Sánchez de Losada, Bolivia, como en su momento las de Fernando de la Rua, Argentina, y la de Jamil Mahuad, Ecuador, son  en parte jugada en el mismo tablero y con iguales piezas: Injusticias sociales que desde hace mucho tiempo demanda rápidas y profundas soluciones, y el uso que de estas hacen  los Iluminados que pretenden imponer un estilo de gobierno autocrático y todavía mas injusto que el que buscan  destruir.

 

Aparentemente las ultimas protestas que tuvieron lugar en Bolivia, estuvieron  mejor organizadas que cualquier otra que  haya tenido lugar en ese país, o en naciones vecinas. En las manifestaciones participaron millares de indios y mestizo, mineros y campesinos, entre estos los cultivadores de coca que dirige el líder de los productores de esta planta, Evo Morales.

 

Morales, diputado al congreso nacional por el Movimiento al Socialismo, MAS, y que perdió frente a Sánchez de Losada las elecciones presidenciales del 2002, demanda  una atención especial. Dirige unas 30,000 familias quechuas que cultivan coca, lo que le posibilita una base política poderosa identificada con el proyecto que dice defender. El pasado año recibió de parte Muammar al Gadaffi un denominado premio de la Paz, que contaba con 50, 000 dólares en efectivo y es por otra parte, posiblemente, el indígena americano que mas atención internacional haya recibido hasta el momento. Morales tiene un discurso incendiario. Las demandas que personifica son reaccionarias y es aliado de todos los dirigentes del hemisferio que promueven un modelo estatista y contrario a la globalización.

 

Morales en el poder es un riesgo para la democracia en su país y un fiel aliados del castrochavismo.

 

Pedro Corzo

Julio 2005






Alternativas de la Oposición Política Cubana


 

 

Durante estos 35 años hemos desarrollado una oposición caracterizada por la singularidad y acorde a los modos estratégicos de los tiempos que le correspondieron.

 

Entendemos como singularidad la ausencia casi total de métodos y técnicas alternas que complementasen la estrategia básica que en un momento determinado estuviésemos desplegando.

 

Por ejemplo, en los años épicos, en los tumultuosos 60, a la práctica bélica apenas se acoplaban acciones propagandísticas o políticas y en años posteriores, independientemente a las limitaciones existentes, ciertos sectores sustentan toda su estrategia en proyectos políticos y humanísticos, excluyendo cualquier otra ejecución.

 

El proceso político cubano ha sufrido innumerables metamorfosis de escenarios, actores y pensamientos. En distintos períodos se han expresado con diversas intensidades la guerra de guerrillas, invasiones, infiltraciones, sabotajes, luchas fuera de las fronteras nacionales (en uso del derecho de respuesta, pues la dictadura también nos hacía la guerra en el exterior con su vasta dislocación de agentes), la clandestinidad, presiones políticas-económicas y hasta la más reciente práctica de la defensa de los derechos humanos, estando todas ellas engarzadas, sincronizadas con las prácticas políticas del momento en el ámbito internacional.

 

En nuestra opinión, uno de los graves problemas que hemos confrontado es no pluralizar las estrategias, no ser capaces de integrar los aparentes contrarios que en realidad procuran un único fin. El sectarismo que hemos practicado al rechazar variantes estratégicas asumiendo actitudes dogmáticas en tesis coyunturales, llegando a los extremos de execrar a quienes personifiquen la opinión que rechazamos ha fragmentado, entre otros factores, nuestras posibilidades de éxito, favoreciendo esto al enemigo.

 

Es un error transformar los métodos políticos en principios inmutables y si algo debe hacer, en nuestra opinión, la oposición, es definir junto a su vocabulario político las proyecciones genuinamente de principios no confundiendo más lo circunstancial con lo fundamental.

Es creencia de una parte numerosa del exilio que la solución del problema cubano está en la Isla, y nosotros compartimos esa tesis con el agregado de que 100 años después de la Guerra de Independencia el destierro tiene un protagonismo similar al de entonces y que por ningún concepto debemos rehuir esa responsabilidad histórica, pero en la aceptación de ese compromiso debemos reconocer que la oposición política cubana está en crisis y no sólo en las prácticas estratégicas sino también en la capacidad de análisis y lo que es peor, en la expresión y concreción de un pensamiento que se ajuste a nuestra idiosincrasia y a los tiempos y por supuesto a las peculiares características de la dictadura. Es necesario admitir que los métodos han cambiado y eso presiona más para que se produzca una síntesis en la acción política de las vertientes opositoras.

 

Propuestas:

 

1)       Un respeto pleno a las formas y métodos que la oposición democrática cubana desarrolle en la isla o en el exterior.

 

2)       El desarrollo de un sistema de aseguramiento variado a las fuerzas de oposición internas por lo que se precisa un plan coherente y amplio que pueda concertar un respaldo efectivo a la diversidad de alternativas que pueda presentarse.

 

3) Crear un plan de apoyo a la previsible confrontación, en nuestra opinión inevitable, procurando influenciar para que ésta no se escape de los cauces cívicos. Este plan debe considerar el respaldo a otras soluciones que no deben ser excluidas en ningún análisis, incluyendo la bélica.

El mismo debe ser flexible, que pueda adaptarse a las diversas variantes, siendo nuestro aporte lo siguiente:

a) Una campaña para que cese la oxigenación económica a la dictadura por parte de gobiernos y empresas junto a una labor simultánea de apoyo al pueblo cubano en medicinas y alimentos a ser distribuidos en la Isla por organismos no gubernamentales como las iglesias católicas y protestantes, asociaciones fraternales, la Cruz Roja Internacional.

 

b) El desarrollo de una estrategia que desmitifiqué el supuesto nacionalismo y latino americanismo de la dictadura restándole el consiguiente apoyo.

 

c) Aproximación a gobiernos, entidades internacionales etc., exponiendo la intransigencia totalitaria de la dictadura y manifestándole cómo pueden ellos ayudarnos en el objetivo de democratizar a Cuba.

 

d) La implantación, en forma escalonada de protestas cívicas por parte del destierro que pudieran dividirse en etapas:

d1) Toma pacífica de oficinas, consulados y embajadas de la dictadura, divulgando nuestros propósitos.

d2) Prestación de medios masivos de transportes para partir hacia Cuba en uso del derecho al regreso.

d3) Procurar el apoyo internacional para que se nos reconozca y asista en el derecho de participar en la instauración de la democracia desde el propio territorio cubano.

d4) Las diversas variantes en que podamos manifestar nuestro respaldo a la oposición interna para cumplir nuestros compromisos con la nación.

 

4) La elaboración de un plan de contingencia directa por parte del exilio para que en caso de una no deseada confrontación total se pueda nutrir la oposición interna y el destierro pueda cumplir con los riesgos que esto implique, incluyendo las presiones internacionales y el aún más poderoso poderío castrista, sus obligaciones patrias.

 

Nosotros enfatizamos en la pluralidad estratégica y de pensamiento. Creemos en el ensamble interno y externo y también estamos convencidos que la responsabilidad de cualquier tipo de confrontación es exclusiva de la dictadura por el fundamentalismo del poder de los Castro.

 

Mayo 1994

Pedro Corzo






A los que se fueron

A LOS QUE SE FUERON

A LOS QUE HAN PERDIDO LA MEMORIA DE NUESTRAS PLAYAS Y CAMPOS,

A LA JUVENTUD QUE SE ESCAPO ENTRE REJAS.

A LOS HIJOS QUE CRECIERON SOLOS.

A LOS QUE NUNCA TUVIERON HIJOS POR ENTREGARSE A CUBA.

A LOS PADRES QUE NO VOLVIMOS A VER.

A NOSOTROS TODOS.

 

Es posible que alguien se pregunte ?Por que estos hombres y mujeres recuerdan sus prisiones? y estamos seguros que podemos dar varias respuestas.

 

Primero, es necesario que nosotros le rindamos culto a los  HEROES  Y MARTIRES de esta gesta sin que eso implique desconocer a los que cumplieron con su deber en otros periodos oscuros de nuestra historia; consideramos importante que las generaciones emergentes sepan que en estos  40 anos han existido cientos de miles de hombres y mujeres que ofrendaron vida, libertad y juventud a CUBA y que también hay efemérides que recordar y honrar porque nuestra lucha no esta exenta de sacrificios y es deber nuestro como PRESOS POLITICOS CUBANOS legitimar para la posteridad  a nuestros HÉROES, MÁRTIRES Y LOS TIEMPOS EN QUE MUCHOS TODO LO DIERON POR LA PATRIA y también porque estamos orgullosos de haber integrado el  Presidio Político Cubano que por su intensidad y extensión es una de las gestas más emocionantes  y de mayor dedicación de nuestra historia pues Presidio, para muchos de nosotros fue la maduración biológica, la maduración intelectual y también la racionalización de las convicciones patrióticas. Por eso, repito, para muchos de nosotros PRESIDIO no es solo la experiencia política más trascendente de nuestras vidas sino también una formidable experiencia existencial; que a veces  nos lleva a la añoranza de las rejas y los soles; las sombras y los palos, porque sin lugar a dudas, la PRISION nos hizo crecer en nuestra dimensión de buscadores de sueños y constructores de realidades.

 

Sin embargo, estamos conscientes, que el hecho de haber estado preso por una causa Justa no nos otorga derechos, solo deberes, junto a la genuina e intransferible satisfacción de haber sido un preso político cubano.

 

La nación cubana, lamentablemente convulsa en todo su devenir histórico, ha sufrido la dramática experiencia de un régimen absolutista y totalitario, y como consecuencia, la acción de una represión feroz y criminal sin paralelo en la historia americana. Esa represión creó el paredón de fusilamiento, los YO LOS HE VISTO PARTIR CAMINO DEL PAREDON DEL HERMANO VILLANUEVA, y también las prisiones más cruentas, numerosas y extensas en toda la historia del continente, y nosotros, con encantos y desencantos, aciertos y errores, frustraciones y éxitos, orgullosamente llevamos las huellas de esa experiencia. La prisión nos marcó, no sólo con el número que nos cargaron sino también con  vivencia inolvidables.

 

El Presidio Político es expresión genuina de nuestra nación; por que  fue y es plural en pensamiento político, amplio en convicciones religiosas, mosaico de razas y crisol de todo nuestro espectro social. La edad no fue frontera para dormir en una celda o para ser encerrado en un calabozo. El sexo no eximía de maltratos y vejaciones, todo lo contrario, la mujer cubana que fue a prisión sufrió todas las crueldades que el régimen era capaz de concebir.

 

Una de las circunstancias más crítica de la prisión fue la diversidad de nuestros orígenes políticos y los compromisos históricos que habíamos contraído. Esa fue la primera prueba que aún por la extensión del Presidio se continúa repitiendo. Una prueba dura y cruenta. La confrontación existió y en muchas ocasiones fue violenta. Pero en un tiempo relativamente breve los conflictos fueron básicamente superados y de los choques iniciales pasamos al mutuo respeto y a la convivencia democrática. El proceso no fue fácil, pero venció la tolerancia, la vocación de entendimiento y el amor a Cuba.

 

Indiscutiblemente en la dinámica de la acción carcelaria cometimos errores. En ocasiones erramos en tácticas y los objetivos eran confundidos al extremo de que no pocos llegaron a concebir el Presidio como un fin y no un grave accidente en nuestro quehacer político, pero esos errores nos hicieron más conscientes de los compromisos contraídos al extremo de que podemos afirmar que la Prisión Política Cubana no fue ni es una gestión pasiva, una espera de un sueño que anhelamos concretar sino una dinámica trinchera de ideas y hechos que formó y forma parte sustancial del proceso democratizador de la nación cubana.

El Presidio fue épico y lírico. Poesía y Epopeya, y aún hoy, a pesar de casi cuatro décadas de horrores y terrores sigue nutriendo pródigamente la historia de Cuba porque nuestros hombres y mujeres continúan rechazando la dictadura y eso les lleva a prisión, a la Casa Grande y sin piedad de que hablara José Martí.

 

Desde nuestro Punto de Vista una de las pruebas más críticas de Presidio fue la terrible soledad en la que tuvieron que crecer en años y conciencia las mujeres y hombres que lo integraban. Hoy nuestros presos tienen una pequeña ventaja, el mundo sabe que están allí, en la sombra de las rejas y aunque no es suficiente, la solidaridad se hace sentir. Ayer no sólo Nadie nos escuchaba sino que tampoco querían aceptar que existíamos. Éramos NO PERSONAS para una parte de nuestro Pueblo porque la criminal censura de la dictadura no posibilitaba el conocimiento de la realidad política que sufríamos.

 

En Presidio la muerte estaba al acecho. Era nuestra eterna, fiel y asexual compañera, lo mismo en el trabajo forzado, en la celda solitaria que en el pabellón o la galera. La muerte o la invalidez atacaban sin piedad ni aviso. La bayoneta, el disparo alevoso y la enfermedad no tratada dejaron a muchos al pie de la montaña. El suicidio fue para algunos la razón en aquella locura interminable. La demencia apagó inteligencia y sesgó espíritu como fiera guadaña. La batalla fue dura y aún la continuamos.

 

Los golpes llegaron a doblegar cuerpos pero no espíritus. Recordemos los pasos de jicotea. Las crueles tapiadas. Los húmedos fosos de la Cabaña y San Severino. El Plan de Trabajo Forzado Camilo Cienfuegos. Aquel trabajo esclavo, la brutalidad de los esbirros y hasta aquellos  camiones sin barandas en los que nos hacinaban con extrema crueldad. Recordemos que nosotros éramos menos que bestias para la dictadura en aquel inolvidable por cruel y heroico Plan de Trabajo Camilo Cienfuegos que impusieron en nuestra entrañable Isla de Pinos.

 

 En nuestras mentes están impresos a sangre ardiente Campeón y Brazo de Oro junto a Pomponio o el Nato. Pensar en ellos y en otros reedita Requisas y Recuentos, horrores y terrores, dinamita en los túneles, hambre desesperada, desnudez contestaría y las huelgas de hambre, voluntarias y valerosas, que se llevaron a más de un compañero nuestro. Aquellas vivencias están en nosotros, dentro de nosotros.

 

Y, cómo no hablar de los compañeros que partían a la muerte y a los pocos minutos oíamos la ciega descarga de fusilería, el tiro solitario, todo ello precedido en muchas ocasiones por un "Viva Cuba Libre". De Isla de Pinos nos secuestraron a 23 compañeros, y de ellos, 21 fueron fusilados. Llevaban más de dos años presos cuando la férrea dictadura los asesinó. Y las fugas, ¿quién las olvida? La preparación, la tensión de la acción y la desesperación por cubrir a completo en el recuento para que los esbirros no se percatasen de quienes faltaban y así dar más tiempo a los compañeros evadidos.

 

Y de la ternura perdida, porqué no hablar de ello. De la juventud que se nos iba. Las arrugas y las canas que venían a galope contra nosotros. De las playas y fiestas que no conocimos. De la novia, el novio, la esposa y marido que en el largo andar tomaron otro rumbo. Cuántos besos escapados, cuántas pasiones mordimos con las piernas y los dientes. Porqué no hablar de nuestra humanidad perdida y de los deseos marchitos. Todo eso está, junto a nuestros muertos, nuestros locos, nuestros lisiados, en el inmenso tributo que la prisión política rindió a Cuba.

 

La Prisión Política tiene una jerarquía propia en la Historia de Cuba, es una gesta heroica de casi cuarenta anos. Con decenas de combatientes que pasaron más de 20 años enrejados y con un siempre presente compañero que estuvo en la manigua carcelaria del régimen por 30 años, Mario Chanes de Armas, 30 años, en la manigua asfixiante de las rejas, un mambí digno de ser comparado en tesón, valentía y dedicación patriótica con los gigantes de nuestras Guerras por la Independencia de 1868 a 1898;hombres  de una sola pieza como Alfredo Izaguirre y mártires de la magnitud de Ernesto Díaz Madruga, Diosdado Aquit Manrique y muchos mas.

 

 La jerarquía ética de la prisión política cubana es indiscutible. Por años fue la principal trinchera, ya que no podemos decir que era el único reducto de la resistencia contra la dictadura porque la Prisión cubana siempre estaba siendo nutrida por nuevos combatientes que la revitalizaban sin cesar.

 

A nivel internacional la Prisión Política Cubana tiene una dimensión muy propia que se ha acrecentado con las transformaciones geopolíticas recientes de las que una de sus consecuencias ha sido mostrar al mundo la verdadera naturaleza de los regímenes de corte soviético.

 

Nuestras vivencias, aunque con décadas de ignorancia han irrumpido a la conciencia mundial y los atropellos y vejámenes que sufren los que aún guardan prisión son rápidamente expuestos al conocimiento público. Las cárceles son para el mundo un foco más de la resistencia cubana y no un mero almacén de hombres y mujeres derrotados. Ellos continúan luchando. Siguen siendo ejemplo, vanguardia del proceso democratizador.

 

Presidio fue y es consecuencia de la clandestinidad, la propaganda, la denuncia, la montaña, las infiltraciones y de otros muchos ejercicios políticos de nuestra lucha, pero por su combatividad puede decirse que adquirió personalidad propia y mantiene  vigencia activa en momentos trascendente de nuestra historia. Estamos convencidos que se cumplirá con el deber, con el mañana que soñamos y deseamos construir en la diversidad de nuestras ideas y en la complejidad de nuestros anhelos.

 

Pero si hemos hablado de Presidio tenemos que hablar de presos, presas, expresos y expresas. Tenemos que hablar de nosotros y contemplarnos en nuestras respectivas grandezas y miserias. Hurgar dentro de nosotros el por que de nuestros actos pasados y el motivo de los presentes. Preguntarnos sobre lo que hicimos y lo que estamos haciendo. Concienciar que el Pasado nos obliga a un Presente actuante y a un futuro de compromiso. Que el haber estado en Prisión no nos exime de deberes con la Patria sino que los acrecienta.

 

Algunos de nosotros vivimos de glorias pasadas como si la Patria fuera Pedestal y no Ara. Nos quejamos de la poca relevancia que tiene el Presidio y consecuentemente los Presos en la realización política del destierro y debemos convencernos que ese glorioso accidente es aval para hacer más y no para recostarnos a la vera del camino.

 

Cansados, es posible que lo estemos todos. Frustrados, decepcionados tal vez lo estén muchos de nosotros, pero todo eso tenemos que vencerlo como lo hicimos individual y colectivamente con el miedo y la desesperanza cuando estábamos en prisión, porque, cuando agobiados estemos y se nos pierda el camino, simplemente debemos buscar el más difícil y escabroso, porque casi seguro que ese es el verdadero; porque cuando el desencanto cunda en nuestras pieles y huesos ya viejos de sueños y desesperanzas nos resta el supremo deber de pensar en los que cayeron en la lucha, en los que murieron en prisión, en los que a las rejas le consumieron la razón, en fin, en todos aquellos y en los muchos de nosotros que nunca subiremos la montaña.

 

 

 

Octubre 2004

Pedro Corzo

 






miércoles, 12 de agosto de 2009

1959: ENTRE EL MIEDO Y LA ESPERANZA

 

Qué ocurrió en la sociedad cubana para que un individuo y su corte pudieran asumir el control de la misma sin que aparentemente existiese una organización con capacidad suficiente para imponer un nuevo sistema  y menos aún para sostener por décadas un gobierno repleto de contradicciones teóricas y prácticas donde la única coherencia ha radicado en su capacidad de conservar el poder político aún a costa de incumplir la utopía que decía inspirarlo.

 

Para algunos analistas lo ocurrido en Cuba es producto de una conspiración o algo similar, pero  veamos las diferentes hipótesis:

 

Hay quien plantea que el comunismo internacional patrocinó el proyecto sobre Cuba desde los años 20 y para otros, los poderosos del Potomac al ver que el régimen iniciado en 1959 se asociaba al Kremlin favorecieron tal unión para tener en América Latina una "vidriera" en la que Pueblos y Gobiernos pudieran apreciar el fracaso de tales teorías.

 

No falta quienes exponen que el pueblo había agotado sus expectativas políticas y que al haber perdido la confianza en sus líderes tradicionales, junto a los perjuicios que al orgullo ciudadano habían provocado los intervencionismos estadounidense, 1898, 1909 y 1933, hacían que en la memoria colectiva de la nación subyacieran niveles de frustración que solo estaban a la espera del momento oportuno para expresarse con extrema sensibilidad y fuerza.

 

Otros insisten que todo lo que acontece en Cuba es producto de la profunda vocación imperialista de sus habitantes que siempre están en la procura de coyunturas políticas que les permitan proyectarse internacionalmente aunque para ello tengan que involucrar en sus debates internos naciones extranjeras y corran el riesgo de que su soberanía resulte lesionada.  

 

También nos podemos preguntar porqué una isla que era la más próspera del Caribe y que gozaba de niveles de desarrollo económico y social superiores a los de la mayoría de las repúblicas americanas fue escenario de una Revolución extremista que contó  con un masivo apoyo popular y que en otros países del hemisferio donde la pobreza, discriminación e injusticias eran más flagrantes no se produjesen acontecimientos semejantes, máxime, cuando muchos de estos países sufrieron después la desestabilización insurreccional que auspiciaba el gobierno castro-comunista que se instauró en la isla.

 

No pocos -y entre éstos se encuentran fundamentalmente personas comprometidas con el proceso insurreccional y revolucionario que a posteriori se excluyeron- acreditan que lo acontecido en la isla es consecuencia del golpe militar del general Fulgencio Batista el 10 de Marzo de 1952 que como una especie de agente catalizador neutralizó, destruyó y engendró fuerzas políticas que desestabilizaron la sociedad provocando junto a la crisis institucional la conciencia pública de que la sociedad demandaba una cura a fondo que erradicase las angustias ético-morales que periódicamente la afligían.

 

Hay quienes a lo anterior agregan que la sociedad cubana, gracias a los progresos obtenidos gozaba de una población relativamente educada y consciente de sus derechos y que tendía por esos motivos a procurar una mayor justicia para los desposeídos.

 

Señalan que en la comunidad nacional estaba haciendo acto de presencia un liderazgo emergente de franco carácter progresista, que aunque no compartía los extremismos en los que desde el principio incurrió la Revolución no dudó en sumarse a ésta con la convicción de que el rumbo y la velocidad política podrían ser reducidos en el momento que lo creyesen conveniente. Pecado de ingenuidad y soberbia porque la Revolución los manipuló tanto en cuanto fueron útiles por su fidelidad sin cuestionamiento.

 

No faltan quienes insisten en que todo lo acontecido es producto de la sincronía, conjunto de acontecimientos que concurren en un momento determinado de la historia, porque consideran que no es razonable que por sus propios meritos un proceso político con un liderazgo caótico  en un país de tan limitado peso especifico en los asuntos mundiales lograse un protagonismo relevante y lo conservase por tanto tiempo.

 

Es posible que los progresos tecnológicos, particularmente en las comunicaciones, hayan jugado una función clave en la ascensión y confirmación de la Revolución y sus dirigentes porque el país tenía una densa red informativa notable por su eficiencia y en esta red se destacaba la televisiva que fue el vehículo más idóneo para difundir el mensaje del Nuevo Orden y hacer conocer a niveles de familiaridad a los líderes del Proceso revolucionario que hábilmente saturaron ese medio y todos los demás que existían en el país.

 

El posterior control de los medios informativos a través de las coletillas, la censura y la confiscación, junto a una especie de sacralización de la Revolución y los Revolucionarios, fueron factores que también gestaron en las masas populares la creencia de que los líderes no solo eran todopoderosos sino que poseían todos los conocimientos.

 

Puede ser también que lo ocurrido solo haya sido producto de un ingenioso discurso populista bien salpicado de promesas de justicia social y nacionalismo con sofisticadas dosis represivas que fueron incorporando en la conciencia de la tribu que la unanimidad en el pensamiento y la acción eran claves para sobrevivir y poder cumplir las tareas que la Revolución asignaba.

 

Pero algunos analistas consideran que fue la represión abierta y descarnada, junto al control económico del país que convertían al gobernante en benefactor o inquisidor según el caso, los factores que determinaron que el gobierno asumiese la dirección total de la nación.

 

No obstante esto no explica la complicidad por omisión o participación de individuos y sectores de la sociedad que se incorporaron voluntariamente a la materialización del proyecto y que por diferentes causas eran enemigos naturales de lo que se estaba desarrollando en la republica. Muchos de los artesanos e ingenieros del totalitarismo por sus convicciones, condición social y capacidad intelectual les era fácil apreciar lo impropio de muchas actuaciones del régimen y sus líderes.

 

Es difícil racionalizar por que en 1959, muchos ciudadanos de un civismo activo y comprometido no denunciaron los juicios al estilo del que se efectuó contra Sosa Blanco, el doble proceso judicial a los pilotos, los fusilamientos sin proceso judicial adecuado, el golpe de estado contra el presidente Manuel Urrutia que dirigió Fidel Castro, las injustificadas denuncias y posterior encarcelamiento del comandante Hubert Matos y otras muchas barbaridades que se cometieron sin justificación alguna y que presagiaban lo que vendría después.

 

No es fácil comprender por que numerosos políticos profesionales se sumaron al proceso cuando la mayoría de sus colegas eran discriminados  arbitrariamente. Tampoco se entiende porque los consuetudinarios evasores de impuesto decidieron pagarle al fisco y menos aun se razona como avaros propietarios de bienes inmuebles hacían generosas donaciones a organismos gubernamentales. No se concibe por que  sectores de ciertas comunidades económicas que estaban siendo afectados en sus intereses de una forma escalonada pero firme  creyeron el mensaje gubernamental de que "solo iba  a caer la cabeza de quien le precedía."

 

Es sin duda inaudito que la mayoría de la población respaldase la consigna "Elecciones para que", que aceptase la militarización de la sociedad y  no pocos se hiciesen ecos de la consigna, "Esta es tu casa Fidel.

 

Aspectos de lo antes expuesto pudieron o no haber influido  en el período insurreccional y en el posterior proceso revolucionario; es más, tal vez falten otros elementos o simplemente uno que los sintetice a todos, pero sí seria  prudente agregar otra hipótesis y esta se fundamenta en el individuo que protagonizó el 1959 del Miedo y la Esperanza -como lo calificara hace varios años el Dr. José Illan en una entrevista en el programa radial "La Peña Azul" que dirige el Dr. Salvador Lew – y que aún tiene en el drama nacional, a pesar de su controversial estado de salud,  el papel principal.

 

Me refiero a Fidel Castro y es que estoy entre los que opinan que la historia es caprichosa, engendradora constante de contradicciones y fenómenos y que su estudio es contemplar un perenne debate entre lo justo y lo injusto en como lo imposible se hace posible tal y como ocurre en el mundo interior del individuo.

 

La Historia genera sus propios culebrones, novelas intrincadas en la que  héroes y villanos actúan por su cuenta independiente de la actuación de los otros personajes y cuando esto acontece la Historia le regala a la humanidad que la realiza personalidades que a veces son excrecencias de sí misma y otras paradigmas de lo mejor del ser humano, pero que tanto uno como lo otro, poseen la capacidad de interpretar las utopías de sus semejantes y sintetizar en su persona la voluntad que puedan albergar sus contemporáneos.

 

Solo así es posible entender ocurrencias que contradicen el sentido común - el holocausto judío, el apartheid racista  los gulak soviéticos y castristas, los genocidios de los hutus y tutsis por mencionar unos pocos acontecimientos de esta época- porque a pesar de su alta criminalidad e inhumanidad logran la participación cómplice de masas enfebrecidas que con su conducta podrían avergonzar a las hordas más primitivas.

 

Solo creyendo en esa capacidad de la historia de crear sus propias anomalías es posible aceptar racionalmente el poder que disfrutaron, con apoyo popular, Adolfo Hitler, José Stalin, Ayatolah Komeini y Fidel Castro, muestra fiel de los vestidos que es capaz de confeccionar y usar el hombre cuando las aberraciones le poseen.

 

Pedro Corzo

 

 

Enero 2007




Reclusorio Nacional para Varones de Isla de Pinos. 40 Años Después.

El Presidio Político cubano es un contar digno de Homero, porque el enemigo fue siempre cruel y despiadado, nos ha sitiado por años, uso todos sus caballos y dioses sin embargo los prisioneros políticos, sin referencias al calendario,  han sido valientes como Héctor, divinos en su gesta como Aquiles y persistentes y seguros de la Victoria como Penélope.

 

El presidio fue un compendio del heroísmo, dedicación y sacrificio de los hombres y mujeres que fueron y están en prisión por defender sus convicciones con los métodos y formulas que sus ideales les dictaron. Un andar de décadas, un proceso que se inicio en 1959 y que  terminará cuando la libertad y la democracia señoreé en la Patria de Martì y Maceo.

 

El presidio es voraz, se nutre con la sangre, huesos y músculos de todo cubanos que se niegas a ser esclavizados. Tal vez el que forjó el primer eslabón este muerto o simplemente ignora que aun vive, pero su ejemplo, su hacer se ha ido repitiendo durante todas estas décadas en hombres y mujeres que no habían nacido cuando el primer prisionero político desconocido paso su primera noche en solitario, conciente que había perdido la libertad y que la vida podía ser despedazada en una hora cualquiera, en un muro que ya había recibido otros alientos.

 

El ejemplo de aquel pionero se ha repetido cientos de miles de veces. Nunca se sabrá cuanto hombres y mujeres han estado en  la cárcel política desde unas pocas horas hasta 30 años. Tampoco se sabrá cuanto han llorado nuestras madres y padres, cuanto han sufrido nuestros hijos, cuanto han penado nuestros cónyuges ni padecido nuestros  familiares y amigos, porque sin dudas la pena mas aguda que padece un preso en la zozobra que sufre su familia.

 

Describir la prisión es poco menos que imposible porque es árida, la sequedad de la cárcel te roba el aliento en las noches, el deseo de estar y tener una familia te agobia, el cursar de los días puede hacerte perder el sentido de la realidad y el vibrar de la carne te lleva a soñar para terminar en horribles pesadillas. No hay prisión en paz. Si estas en solitario te desesperas y cuando compartes una celda anhelas quedarte solo contigo y tus angustias.

 

El presidio político cubano se remonta a la centuria 19. José Martì, describió la crueldad del presidio colonial.

 

En la primera mitad del siglo 20 regimenes como los de los generales Gerardo Machado y Morales y Fulgencio Batista y Zaldivar encerraron a hombres y mujeres que estaban conscientes que hacer uso de sus derechos era una prerrogativa que ningún gobernante podía conculcar, pero en el año 1959 los claros oscuros del cursar cubano fueron diluido por un totalitarismo mesiánico que impuso a sangre y fuego un régimen violento que generó una oposición que décadas después continua demandado el restablecimiento de la dignidad ciudadana como fundamento para una republica con todos y para el bien de todos.

 

El presidio político contra el totalitarismo es una dolorosa cadena forjada por eslabones humanos que empezaron a fundirse en el año 1959 y que continuara extendiéndose mientras que el dogmatismo totalitario se encuentre en capacidad de imponer su voluntad.

 

Una de las características fundamentales del Presidio ha sido la diversidad de los orígenes políticos de quienes lo han padecido. Individuos comprometidos con diferentes ideologías, enemigos políticos que no dudaron enfrentarse con las armas en las manos en una trascendente toma de conciencia cambiaron conducta y pensamiento. El encuentro entre reja de victimas y victimarios no es un proceso sencillo. Los odios y afanes de venganza no se extinguen fácilmente, pero aunque con dificultades, por lo regular ha vencido  la tolerancia, la vocación de entendimiento y el amor a Cuba. En ocasiones la rivalidad se transformó en alianza y en la cárcel en amistad. Esa es una prueba de fuego que todavía continua repitiéndose.

 

La  Prisión Política no fue, ni es, una gestión pasiva, una espera de un sueño que se anhela concretar sino una dinámica trinchera de ideas y hechos que formó y forma parte sustancial del proceso democratizador de la nación cubana.

 

La Prisión Política tiene una jerarquía propia en este cruento proceso, y la tendrá en el futuro como referente moral y de compromiso social, porque es una proeza de casi cinco décadas. Con decenas de combatientes que pasaron más de 20 años enrejados y con un siempre presente Mario Chanes de Armas que estuvo en la manigua carcelaria por 30 años. Hombres y mujeres que rescataron el decoro de quienes nunca lo tuvieron: Alfredo Izaguirre y mártires de la magnitud de Ernesto Díaz Madruga, Diosdado Aquit Manrique y muchos mas que harían esta lista interminable.

 

Cuando Roberto Martín Pérez, 28 años preso, fue encarcelado en 1959 no imagino que Eusebio Peñalver condenado en 1960 y 28 años tras las rejas, compartiría sus experiencias, pero ninguno de los dos sospechó que Vladimiro Roca, 1994 y 4 años en una cárcel, estaría en algunas de las prisiones que ellos habían compartido.

 

Cuando Pedro Luís Boitel,  caído en una huelga de hambre de 53 días, 1972, asumió el hambre como arma contra sus enemigos  no pudo vislumbrar que 20 años mas tarde en la década del 90 y también en el siglo 21, un joven que nació cuando cumplía tres  años encarcelado, 1964, Jorge Luís García Pérez "Antunez" reeditaba su estrategia y acosaba a sus carceleros con los mismos métodos.

 

En 1962 el doctor Alberto Fibla  fue encarcelado por 28 largos años, cuando todavía el doctor Oscar Elías Biscet, no había nacido. Biscet fue encarcelado por primera vez en 1999 y se encuentra cumpliendo una sanción de 25 años

 

A mediados de la década del 60 los poetas Ángel Cuadra. Jorge Vals y Ernesto Días Rodríguez fueron encarcelados, cumpliendo cada uno de ellos más de quince años en prisión En el 2003, otros poetas, Raúl Rivero y Manuel Vázquez Portal también se encontraba en una celda. Todos continuarían creando en libertad a pesar de la sombra que les regalaban las rejas.

 

Escribir de las madres, esposas, hijas y novias que han padecido prisión demanda una sensibilidad muy especial. La dignidad y el coraje de nuestras mujeres en la lucha contra el totalitarismo demuestran que el patriotismo de Mariana Grajales, madre de los Maceo y de Evangelina Cosio de Cisneros que a los 17 años de edad  había sido condenada a 20 años de reclusión  y que se fugó de la Casa de Recogidas de La Habana en 1897 antes de ser deportada a  la isla africana de Ceuta  encontró firmes representantes en mujeres como Ana Lazara Rodríguez, 19 años en prisión,  Dora Delgado Soulari y   Miriam Ortega, 18 años  presas, Aracely  Rodríguez  San Román, Cary Roque y  Ofelia  Duque  15 años tras las rejas. 

 

Cuando América Quesada, 14 años de reclusión,  fue encarcelada,  no imaginó que  30 años mas tarde Marta Beatriz Roque Cabello seria condenada por defender similares conceptos ciudadanos y cuando Julia González Roquete murió por falta de atención medica en la prisión de mujeres de Guanajay en 1961,  no era posible sospechar que una mujer nombrada Maritza Lugo Fernández que había nacido en 1963 iría a la cárcel 34 años mas tarde por enfrentar el mismo régimen.

 

El Presidio Político Cubano es tan singular en toda la historia de nuestro continente que no pocas cárceles extranjeras han encerrado a cubanos que desconocieron las fronteras cuando creyeron  inevitable llevar el conflicto nacional a tierras ajenas. De la  extraterritorialidad de la lucha contra el totalitarismo dieron fe en prisiones estadounidenses y de varios países del continente,  hombres como el doctor Orlando Bosch  y Guillermo Novo Sampol, la misma condición la afirmo en una prisión mejicana Gaspar Jiménez, en Venezuela Luís Posada Carriles y en  Panamá, Pedro Remon.

 

En Presidio la muerte siempre está al acecho. Es una  eterna, fiel y asexual compañía que se hace presente  en el trabajo forzado, en la celda solitaria,  en el pabellón o la galera. La muerte, la invalidez, la enfermedad atacan sin piedad ni aviso. El suicidio ha sido, en ocasiones, el razonamiento lógico en un mundo alucinante. La demencia apaga inteligencia y sesga espíritu como fiera guadaña. La batalla es dura, cruenta pero nunca han faltado soldados para continuarla.

 

Nuestras vivencias, aunque con décadas de ignorancia han irrumpido a la conciencia mundial y los atropellos y vejámenes que sufren los que aún guardan prisión son rápidamente expuestas al conocimiento público. Las cárceles son para el mundo un foco más de la resistencia cubana y no un mero almacén de hombres y mujeres derrotados. Por todo esto el Presidio Político sigue siendo ejemplo, vanguardia del proceso democratizador cubano, y  la cárcel, el crisol donde se funden los nuevos ciudadanos.

 

Toda cárcel es horrible, pero entre todas las prisiones cubanas hubo una en particular que para la mayoría de los presos tiene mucho de emblemática, el "Reclusorio Nacional de Isla de Pinos". El haber estado en aquel penal tiene un significado especial para la mayoría de nosotros, porque en cada circular del "Embere Mayor", como le decían los comunes, teníamos la libertad que ni nuestros propios custodios disfrutaban.

 

Pedro Corzo

Marzo

2007

 

 

 

 

 

 






30 AÑOS DEL CIERRE DEL PRESIDIO DE ISLA DE PINOS

El próximo 23 de marzo se conmemoran 30 anos del cierre del Presidio Político de Isla de Pinos.

 

Tres décadas que no han logrado borrar de la memoria de los mas de 15,000 presos políticos que entre 1959-1967 poblaron las circulares, edificios, pabellones, celdas de castigo y campos de trabajo forzado de la inolvidable Isla del Tesoro los horrores y terrores que la esbirrada castrista con extrema vesania practicaba contra ellos.

 

Memoria, aclaramos, que no significa odios ni vendettas, sino una clara consciencia de que el sadismo criminal de ningún gobernante debe saciarse sobre ciudadano alguno y menos sobre hombres y mujeres  indefensos.

 

Pero bien, es posible que alguien se pregunte por que estos hombres y mujeres conmemoran el cierre de una ergástula; y les respondemos.

 

El Presidio de Isla de Pinos fue clausurado porque la dictadura fracaso en sus propósitos  de lograr  por medio del trabajo esclavo y la violencia entronizada en el llamado Plan de Trabajo Camilo Cienfuegos la rehabilitación política de los millares de hombres  que tenia en esa prisión.

 

El régimen cerro el Presidio porque se percato que la represión en vez de lograr sus  objetivos  de "preeducación" lo que hacia era exasperar a los prisioneros; y que los mismo hombres que soportaban con estoicismo golpizas y crímenes estaban cambiando su conducta de resistencia pasiva a otras que con llevarían  a un enfrentamiento  de características insospechadas.

 

Con esto no queremos sugerir que el régimen actuó por miedo, no, simplemente que como  productores de violencia estaban conscientes que esta solo es conveniente cuando puede ser manejada a niveles en que solo ellos tengan la ventaja.

 

También hacemos esta evocación porque estamos orgullosos de haber ido a prisión por una de las causas mas justas en la historia de la nación cubana; acontecimiento que por intensidad y extensión tiene caracteres propio entre otras gestas realizadas por el pueblo cubano sin que esto implique que el haber estado en Prisión otorga derechos y privilegios, todo lo contrario, la prisión es fuente de mas deberes para los que transitamos por ella.

 

El presidio político fue y es expresión genuina de nuestro carácter nacional. Plural en pensamiento político, amplio en creencias religiosas, mosaico de razas y crisol de nuestro espectro social.

 

El presidio fue contradictorio y coherente.Los orígenes  y compromisos políticos de los que lo integraban confrontaban o coincidían con los que se estrenaban en esos  avatares.

En aquella cárcel poesía y epopeya se confundían y todavía hoy, a pesar de cuatro décadas de totalitarismo hombres y mujeres continúan escribiendo las paredes de nuevas y viejas prisiones.

 

En presidio la muerte estaba al acecho era una eterna, fiel y asexual compañera lo mismo cuando dinamitaron las circulares, que en el Plan de Trabajo, los edificios o la reclusión solitaria

 

La muerte  o la invalidez atacaban sin piedad ni aviso.La bayoneta, el disparo alevoso o la enfermedad no tratada dejo a muchos entre las rejas. El suicidio fue para algunos la razón en aquella locura interminable. La demencia apago inteligencias y sesgo espíritus como fiera guadaña. La batalla fue dura pero no lo suficiente como para que no continué.

 

En nuestras mentes están impreso a sangre ardiente Campeón y Brazo de Oro. Luís Mariguana, Pomponio, Morejon, El Nato y otros muchos esbirros que podrían escribir una antología del terror. Pensar en ellos y sus iguales reedita en nuestra memoria requisas, hambre desesperada, desnudez contestaría, la abyecta mojonera, trabajo esclavo, dinamita, mutilación y muerte.

 

Aquello permanece en nosotros y dentro de nosotros.

Y de la ternura perdida, por que no hablar de ello. De la juventud que se nos iba. Las arrugas y las canas que venían a galope contra nosotros.

 

De las playas y fiestas que no conocimos. De la novia, esposa, novio o esposo que en el largo andar tomaron otro rumbo. Cuantos besos en fuga, cuantas pasiones mordimos con las piernas y los dientes. Por que no escribir sobre nuestra humanidad perdida y de los deseos que se marchitaban en nuestros cuerpos. Todo eso de los que aun estamos vivos esta desde hace mucho tiempo junto a nuestros muertos, nuestros locos, nuestros lisiados en el inmenso tributo que la prisión política rindió a Cuba.

 

El próximo 23 debemos vernos nuevamente en la Logia Nuevos Horizontes en la 600 del West y 29st en Hialeah, porque aunque tal vez todos estemos cansado y muchos  estén en las fronteras de la frustración y la decepción debemos esforzarnos por vencer ese agotamiento como lo hicimos individual y colectivamente en la Prisión porque los compromisos no se cancelan en la derrota sino en la victoria y  los deberes no pueden ser  desechados como trapos viejos  cuando se ha sido testigo de crímenes sin justificación alguna.

 

Pedro Corzo

 

Marzo 1997