Es una expresión fuerte. Terminante. Una especie de advertencia. Puede ser la última estación antes de la confrontación. Después de un ¡basta!, el enfrentamiento del tipo que sea es inevitable al no ser que una de las partes ponga pie en polvorosa
Con esta breve palabra se identifica una controversial flotilla organizada en Key West que por segunda vez transporta a Cuba diversas donaciones con el supuesto propósito de "aliviar la aguda crisis que agobia al pueblo cubano", por lo que liberalmente se puede situar a la flotilla de marras en la vía "de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno".
El ¡Basta! se ajusta más a nuestra realidad que a la fantasía de querer pretender atribuir a causas exógenas la profunda crisis que enturbia la existencia de la nación cubana.
Creer y hacer creer que el embargo es el origen del desastre de la economía cubana es producto de un análisis superficial y tendencioso. Lo que sufre Cuba hoy se viene gestando hace más de tres décadas. La improvisación, el derroche, el envilecimiento de la capacidad productiva por medio de subsidios extranjeros fue decisión única del gobierno cubano y solo a él corresponde la responsabilidad que deriven de los acontecimientos por ocurrir.
Al embargo, los eruditos en derecho y los humanistas más sensibles podrán censurarle lo que consideren, pero en justicia no pueden atribuirle a éste la incapacidad del régimen para autogestionarse y producir, cuando menos, los bienes más esenciales de la población.
El embargo, vigente desde 1962, fue una decisión del gobierno de los Estados Unidos en base a intereses de esa nación; pero no en efectos negativos sobre el desarrollo económico de Cuba, recuerden que según el gobierno cubano en la década del 70 la economía creció el 9%, fueron muy limitados mientras el país disfrutó de generosos subsidios soviéticos a cambio de hipotecar la soberanía nacional a la extinta URSS.
El embargo no impidió, mientras que el régimen tuvo dinero, el acceso de éste a bienes de consumo, máquinas, herramientas y tecnología avanzada. El mundo occidental otorgó créditos hasta que la dictadura cesó el pago de sus deudas. El embargo no existió nunca para Japón, Inglaterra, España, Francia, Argentina y muchos países más. Empresas estadounidenses negociaban tras bambalinas con Cuba. Panamá, era un puerto cubano en el exterior. Había dinero por lo tanto el embargo era una pequeña piedra en el zapato.
La desaparición de los subsidios y la incapacidad productiva de una economía esclerosada convierten al embargo en una seria traba a la sobrevivencia de la dictadura. Mientras hubo dinero se rechazaba la inversión extranjera, se restringían al máximo las relaciones entre cubanos del exterior y los del patio, se practicaba una filantropía doctrinaria y hasta se subvencionaban guerras regionales. En fin, el embargo duele no por los cubanos que sufren, sino porque la satrapía se desploma ante la incapacidad de generar oxígeno para su sobrevivencia.
Pero hay otro cuento con el embargo. Dónde está la firmeza de éste si recientemente zarpó la segunda flotilla, en esta ocasión con 21 barcos y decenas de toneladas de vituallas; una semana antes 180 estadounidenses viajaron a Cuba con el expreso fin de violar el "férreo" embargo ya que declararon que no se acogían a ninguna de las cláusulas de este que no permite viajes a Cuba de los estadounidenses.
Los trasnochados "pastores de la paz" han dado más de un viaje a la isla en el que han llevado autobuses y computadoras; oficina de envíos y viajes a Cuba cobran precios exorbitantes por sus servicios, dinero que en su mayoría van a las arcas del régimen cubano; compañías telefónicas continúan ofreciendo servicios aún después que el gobierno federal prohibió éstas.
Se dice que del río Miami parten artículos para Cuba y que en Key West se hacen negocios regularmente con la isla. Cabe preguntarse: ¿Dónde está la proclamada Ley Torricelli? ¿Acaso esperan aplicarla al gobierno que restituya la dictadura, si este no satisface determinadas pretensiones?
Pedro Corzo
1993
Pedro Corzo Tel. (305) 551 8749 Cell.(305) 498 1714
Quienes prefieren que le regalen el pescado en vez de que le enseñen a capturarlo, están sujetos a cometer graves errores y padecer graves carencias.
Sin dudas una de las faltas mas grave en que puede incurrir una fuerza política y/o militar, es fundamentar su desarrollo, estrategia y el logro de sus fines, en la potencial ayuda que pueda ofrecerle un aliado que no está integrado sustancialmente a su proyecto.
Siempre los factores que colaboran condicionan su respaldo a la satisfacción de los fundamentos claves de su política y a su concepción de lo que se conoce como razones de estado. Esta situación se hace más compleja cuando la ayuda proviene de una nación que esta regida por leyes y la opinión pública, como es el caso de Estados Unidos. El Ejecutivo puede simpatizar con su "cliente" pero no puede faltar a las pautas por las que tiene que regirse.
Mientras los intereses de ambos coincidan, el usufructuario de la ayuda no confrontara problemas, pero en la medida que los intereses de las partes comiencen a diferenciarse se producirá un congelamiento que puede concluir en un choque frontal entre los antiguos asociados.
Un ejemplo de estas situaciones fue el inequívoco apoyo por parte del gobierno de Fidel Castro a las guerrillas del Frente Nacional Eritreo, Etiopía, para luego abandonarla y perseguirla cuando el extinto Menguistu Hayle Marián asumió el control del estado etiope.
Algo similar ocurrió con Somalia; el dictador Siad Barre, era cliente de Moscú y La Habana, pero cuando Etiopía se convirtió en pieza del juego soviético estos abandonaron a Somalia en su guerra contra Etiopía, y se dio la paradoja que los soldados etíopes con armas made in USA, eran asesorados por especialistas soviéticos y cubanos, mientras los somalíes combatían con armas fabricadas en la URSS.
La dependencia de una facción militante, sea oposición o gobierno, el estatus puede no ser un factor determinante, siempre será un fuerte lastre en sus proyecciones futuras. Mientras la facción no sea realmente autosuficiente no pasara de ser sucursal de una casa matriz que toma las decisiones fundamentales, por lo que la agrupación en cuestión solo será un brazo ejecutor.
La dependencia habrá de convertirla en un instrumento más en la política general de la "potencia" que le asiste, porque ningún estado hace dejación de sus intereses para favorecer las necesidades de un aliado por vitales que estas sean para él. Patéticos ejemplos fueron entre muchos: La relación de Estados Unidos de América con la República de Viet Nam del Sur y la desaparecida Unión Soviética con Afganistán.
A través de la historia son múltiples los casos oficiales u oficiosos de apoyo prestado por gobiernos extranjeros a las fuerzas de la oposición de un gobierno enemigo o adversario. El respaldo de Cuba, Venezuela y Costa Rica al Frente Sandinista para derrocar a Somoza; el de los nazi-fascistas a las fuerzas franquistas contra el gobierno republicano español; el respaldo chino-soviético a las fuerzas insurgentes de Laos, Camboya y Viet Nam del Sur a través de Viet Nam del Norte.
Estos casos demuestran que subvencionar la subversión puede ser efectivo siempre y cuando los intereses comunes de ambas partes no dejen de ser coincidentes; situación que al parecer tiene cierta relación con el nivel de autosuficiencia que logre el "beneficiario".
Es evidente también que cuando la organización y preparación, dentro o fuera del país matriz, de un proyecto desestabilizador contra otro estado adversa las necesidades o conveniencias del "patrocinador" este romperá vínculos con sus asociados sin importar los perjuicios que la ruptura le acarree a su antiguo aliado: Fidel Castro abandonó las fuerzas de Ernesto Guevara en Bolivia y a las guerrillas que entrenó y avitualló en América Latina, en las décadas del 60 y 70.
La evolución de las condiciones internas y externas del "patrocinante" tienen influencia determinante no solo en la capacidad operativa de la facción o gobierno, según el caso, sino también en su sobrevivencia. La subordinación establece una dependencia que de no superarse puede traer el colapso de los proyectos del "ahijado".
Recordemos que Estados Unidos abandonó a los cubanos que desembarcaron en Bahía de Cochinos en 1961, para derrocar la dictadura de Fidel Castro y los dejaron una vez mas en la estacada cuando la operación Mongoose, por solo mencionar dos casos. La denominada "Contra" nicaragüense siempre fue sujeto de los vaivenes de la política de Estados Unidos, lo que afectaba seriamente la capacidad combativa de los denominados "contras" de Nicaragua.
La experiencia histórica determina que toda fuerza política o militar, beligerante o no, debe procurar ser autosuficiente, o por lo menos poseer un mínimo de recursos propios que obliguen a los eventuales aliados a no retractarse de los compromisos contraídos, porque de producirse una ruptura ésta podría resultar en una crisis que afectaría los intereses del antiguo protector.
Los palestinos en Jordania, Líbano, Argeliay Egipto, en un momento determinado, cuando se creyeron con fuerzas suficientes, intentaron imponer condiciones a sus protectores y aunque fracasaron en el esfuerzo, sobrevivieron políticamente; lo que no ha ocurrido con otras organizaciones que fueron absolutamente dependientes de un benefactor.
Una facción que disputa con una dictadura demanda mucha solidaridad internacional, máxime si el régimen que confronta responde a un signo ideológico y no solo de cuarteles, pero la asistencia económica y material de un factor ajeno a la raíz del diferendo no debe generar dependencia.
La perspectiva de lucha debe ser auto sostenible. Basar las estrategias en factores extranjeros es hipotecar el presente sin garantizar la independencia y existencia del futuro.
Existen indicios que hacen presumir que el dictador cubano tuvo participación en la desaparición (asesinato) de uno de sus lugartenientes, el comandante Camilo Cienfuegos y en la muerte del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy.
El comandante Cienfuegos, un hombre que al decir de muchos, tenía tanto arraigo popular como Fidel Castro en 1959, desapareció en octubre de ese año en un vuelo entre las ciudades de Camagüey y La Habana. Cienfuegos, había viajado a Camagüey para confrontar y detener al comandante Huber Matos que había remitido a Castro una enérgica denuncia sobre la penetración y control de los comunistas en el proceso revolucionario. La cartaencerró aMatos por 20años y al parecer, según la opinión de estudiosos de ese periodo, el interés de Cienfuegos de que se hiciera justicia en el proceso le costola vida.
Juan Orta, un ex-secretario de Castro refiere "yo estoy plenamente convencido que el avión de Camilo fue derribado por órdenes de Fidel Castro". Orta, que estuvo tres años asilado en la embajada de México en La Habana, relata "estaba reunido con Fidel, cuando Raúl Castro y Ernesto Guevara le plantearon a Castro: Camilo se opone a cambios estructurales en el ejército rebelde, a lo que Fidel respondió: El plan será llevado a cabo, cueste lo que cueste, ni cien Camilos podrán oponérsele".
Según Orta, la postura de Cienfuegos en el caso de Huber Matos era informada a Castro por el capitán Jorge Enrique Mendoza, precipitando las delaciones de Mendoza - el cual ascendió vertiginosamente después de la muerte de Camilo y la prisión de Matos-las acciones contra Cienfuegos.
Muchas de las personas que estuvieron vinculadas con la muerte de Camilo tuvieron el mismo fin. El piloto del Sea Fury desapareció, el mecánico del avión que reportó que traía una ametralladora descargada murió ese mismo día atropellado por un auto, por otra parte, un pescador que decía haber presenciado el ataque del Sea Fury al Cessna en el que supuestamente viajaba Cienfuegos fue conducido a La Habana para ampliar las investigaciones y allí desapareció.
El comandante Cristino Naranjo, de la Columna Invasora que comandó Camilo Cienfuegos yamigo personal del dirigente desparecido, que había iniciado una investigación particular sobre los hechosfue balaceado a la entrada del Campamento Libertad (Columbia) supuestamente por no haberse identificado.
El ejecutor, el capitán del ejército rebelde, Manuel Beatón, se escapó y poco después fue capturado en la Sierra Maestra por alzarse en armas contra la dictadura y sumariamente fusilado junto a su hermano.
No obstante, un miembro del tribunal, el teniente Agustín Onidio Rumbaut pudo entrevistarse con Beatón y según Orta éste le confesó a Rumbaut que Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Guevara, el comandante Félix Torres y el delator Jorge Enrique Mendoza eran los responsables directos de la desaparición de Cienfuegos. El teniente Rumbaut preparó un informe confidencial de todo esto y... a los pocos días murió en un "accidente de caza".
La rápida satelización del gobierno castrista del bloque moscovita y la consiguiente ayuda masiva en los aspectos políticos, militar, económico y policial del Kremlin y sus lacayos provocaron una pronta y convulsa internacionalización del "caso cubano", creándose un cordón umbilical, no deseado, alimentador de crisis continuas, entre el poder castrista, la oposición democrática cubana y los bloques hegemónicos.
De la política de confrontación de los bloques se origina la amplia y profunda dependencia del "problema cubano" de las coyunturas internacionales. Hoy, los bloques no existen, Castro, se mantiene en el podery la oposición cubana continúa sin espacios políticos.
El apoyo imperial que Castro obtuvo de la URSS, compulsó a un sector de la oposición política a procurar apoyo internacional, fundamentalmente de Estados Unidos, respaldo que logra su mayor materialización en el período de Jhon F. Kennedy.
El presidente estadounidense alimentó esas expectativas pero las frustró por lo menos en dos ocasiones: cuandoabandono a su suerte a los combatientes de Bahía de Cochinos, y como consecuencia de la Crisis de Octubre de 1962 suscribió el muy comentado AcuerdoSecreto Kennedy-Kruschov, por medio del cual Washington se comprometía a no atacar al régimen de Castro e impedir que los opositores lo hiciesen.
Pero apesar del pacto y la traición a los miembros de la Brigada 2506, es indiscutible que Kennedy era un enemigo irreconciliable del régimen castrista, y los hermanos de la costa habanera lo sabían. El desembarco de Bahía de Cochinos era un volcán dormido, que podía eructar hacia cualquiera de los involucrados en cualquier momento.
Relata el conocido articulista e investigador Back Anderson que sus conversaciones con el mafioso Johnny Rosselli y los resultados de una investigación secreta de la CÍA. le hicieron concluir que el dictador cubano estaba involucrado en el asesinato de Kennedy. Dice Anderson, que los agentes de Castro le asignaron el "trabajo" a Lee Harvey Oswald (murió asesinado menos de 24 horas después del atentado, por Back Ruby, un mafioso de Dallas) porque era un magnífico tirador. El mafioso Roselli fue asesinado a tiros en 1966, tres años después del crimen del Presidente y Ruby también murió en un plazo breve.
El periodista Anderson en un programa de televisión citó a nueve personas, en su mayoría mafiosos, que desempeñaron un papel clave en el asesinato de Kennedy y el séptimo en nombrar fue a Fidel Castro. Según Anderson, Castro descubrió que Kennedy había tratado de asesinarlo en un trabajo corporativo de la CÍA. y la mafia, pero que invirtió el macabro juego a su favor, convenciendo a la mafia que la muerte de Kennedy sólo le traería ventajas.
La declaración también destaca que la Comisión Warren, el grupo que investigó el asesinato del Presidente, ocurrido el 22 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas, manipuló los resultados de la investigación.
También sugiere que Lindón B. Johnson, quien sustituyó a Kennedy en la presidencia de USA., conocía la información y que en una ocasión Johnson le confesó a una persona la participación de Castro en el crimen de Dallas, diciéndole "Kennedy trató de eliminar a Castro, pero Castro le llegó a él primero".
En Septiembre de 1963, en un discurso público, el dictador cubano advirtió a la CIA. que, como había tratado de matar a líderes revolucionarios, la vida de los dirigentes estadounidense estaban en peligro.
Como información complementaria agregaremos que Lee Harvey Oswald era miembro activo del Comité Pro-Justo-Trato para Cuba, una organización subsidiada por la dictadura cubana; había estado en la extinta Unión Soviética y visitado la embajada de Cuba en México poco antes del crimen de Dallas y que el mayor, hoy desertor de la inteligencia castrista José Antonio Rodríguez Menier, declaró que Castro recurre al crimen político sin ningún tipo de remordimientos y que eso fue en realidad el Proceso Ochoa, según algunos, un Camilo, treinta años después.
El derrocamiento del presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Losada, tiene varias lectura, pero hay una que no puede ser pasada por alto, y es que las necesidades de los pueblos indígenas de América nunca han recibido por parte de los dirigentes políticos nacionales la atención requerida, incluso en aquellos países donde son mayoría o se aproximan a serlo.
En esteinjustificado descuido hay que incluir a los lideres tradicionales de la izquierda continental, porque salvo contadas excepciones, Víctor Raúl Haya de la Torre entre ellas, nunca asociaron su gestión política a la solución de los problemas de los primeros pueblos americanos.
El liderazgo político, sin importar la corriente de pensamiento que le caracterizaba,se orientó hacia la formación de movimientos sindicales urbanos poderososdonde por lo menos se practicaba una democracia formal, igual atención recibieronla clase empresarial y otros sectores de la sociedad, sin embargo el ámbito rural era por lo regular poco atendido, siendo mas aguda esta situación en lo que se referíaa los pueblosindígenas.
Vale destacar que en esta discriminación también incurrió el totalitarismo cubano porque nunca le propició a los pueblos indígenas un rol importante en las actividades subversivas que patrocinó por varias décadas en el continente. lgo similar ocurrió con Haití, que salvo la incursión del verano de 1959, no organizó ni proyectó focos subversivos en ese país. Racismo u Oportunismo?.
Los líderes del hemisferio, militares o civiles, quese han caracterizado por orientar la gestión administrativa hacia sus pares, otros blancos criollos en su mayoría, centraron sus actividades en los desarrollos urbanos. Muchos de estos dirigentes, verdaderos aristócratas por educación y fortuna, y que eran la contrapartida étnica y económica de la mayoría de sus gobernados no valoraron nunca que un número considerable de las poblaciones que dirigían habitaban zonas rurales, vivían miserablemente y eran de una etnia en particular que al ser discriminada sistemáticamente podía generar un sentimiento de rechazo uniforme a los poderesconstituidos.
Esta situación de indefensión y abandono se hace más evidente en la actualidadcuando los mas discriminados de nuestras sociedades pueden atisbar las precarias, aunque mejores condiciones de vida,en la que subsisten otras personas. Agreguemos a esto que aunque todos no tienen acceso a losprogresos materiales del siglo XXI, los que se encuentran en mejor situación si pueden conocer de los mismo, lo que genera un justo espíritu reivindicativo que es fácil de manipular porlideres emergentes de la propia etnia, o ajena a esta.
Es conveniente destacar también que el incremento de las comunicaciones, la proliferación de organizaciones no gubernamentales que cumplen actividades humanitarias y el intenso proselitismo de algunas religiones en el continente, entre otros factores,han posibilitado el conocimiento y el contacto entre los diferentes pueblos indígenas, resultado que podría generar en principio en una campaña de reivindicaciones que traspase las fronteras nacionales y que posteriormente, hábilmente conducida por extremistas derive en demandas de cambios políticos y económicos substantivos.
Los sucesos de Bolivia, Ecuador y Argentina en menor grado, demuestran que existe el caldo de cultivo propicio para que dirigentes populistas, demagogos de ocasión y la izquierda irredenta que no admite el fracaso del modelo marxista que impusieron en alguno países y auspiciaron en otros,pretendan manipular a los que menos poseen -preferentemente a los pueblos indígenas- para generar desestabilización en el hemisferio con el fin de provocar los cambios estructurales a los que siempre han aspirado.
Estos subversivos que recurren como primera herramienta de cambio a la protesta cívica, y a la rebelión popular, cuando consideran esta necesaria para sus propósitos,no descartan el uso de otros métodos mas expeditivos cuando lo ameritan las circunstancias, y aunque la mayoría de ellos tienen un discurso que cumple las pautas establecida por la izquierda marxista: control total de la economía, rechazo de las inversiones extranjeras, y por extensióncondena y repudio de la Globalización, todo aderezado con un fuerte odio a los Estados Unidos y lo que ese país representa,no están necesariamente afiliados a una corriente política en particular aunque puedan satisfacer las pautas por éstas establecidas.
La caída de Sánchez de Losada, Bolivia, como en su momento las de Fernando de la Rua, Argentina, y la de Jamil Mahuad, Ecuador, sonen parte jugada en el mismo tablero y con iguales piezas: Injusticias sociales que desde hace mucho tiempo demanda rápidas y profundas soluciones, y el uso que de estas hacenlosIluminados que pretenden imponer un estilo de gobierno autocrático y todavía mas injusto que el que buscandestruir.
Aparentemente las ultimas protestas que tuvieron lugar en Bolivia, estuvieronmejor organizadas que cualquier otra quehaya tenido lugar en ese país, o en naciones vecinas. En las manifestaciones participaron millares de indios y mestizo, mineros y campesinos, entre estos los cultivadores de coca que dirige el líder de los productores de esta planta, Evo Morales.
Morales, diputado al congreso nacional por el Movimiento al Socialismo, MAS, y que perdió frente a Sánchez de Losada las elecciones presidenciales del 2002, demandauna atención especial. Dirige unas 30,000 familias quechuas que cultivan coca, lo que le posibilita una base política poderosa identificada con el proyecto que dice defender. El pasado año recibió de parte Muammar al Gadaffi un denominado premio de la Paz, que contaba con 50, 000 dólares en efectivo y es por otra parte, posiblemente, el indígena americano que mas atención internacional haya recibido hasta el momento. Morales tiene un discurso incendiario. Las demandas que personifica son reaccionarias y es aliado de todos los dirigentes del hemisferio que promueven un modelo estatista y contrario a la globalización.
Morales en el poder es un riesgo para la democracia en su país y un fiel aliados del castrochavismo.
Durante estos 35 años hemos desarrollado una oposición caracterizada por la singularidad y acorde a los modos estratégicos de los tiempos que le correspondieron.
Entendemos como singularidad la ausencia casi total de métodos y técnicas alternas que complementasen la estrategia básica que en un momento determinado estuviésemos desplegando.
Por ejemplo, en los años épicos, en los tumultuosos 60, a la práctica bélica apenas se acoplaban acciones propagandísticas o políticas y en años posteriores, independientemente a las limitaciones existentes, ciertos sectores sustentan toda su estrategia en proyectos políticos y humanísticos, excluyendo cualquier otra ejecución.
El proceso político cubano ha sufrido innumerables metamorfosis de escenarios, actores y pensamientos. En distintos períodos se han expresado con diversas intensidades la guerra de guerrillas, invasiones, infiltraciones, sabotajes, luchas fuera de las fronteras nacionales (en uso del derecho de respuesta, pues la dictadura también nos hacía la guerra en el exterior con su vasta dislocación de agentes), la clandestinidad, presiones políticas-económicas y hasta la más reciente práctica de la defensa de los derechos humanos, estando todas ellas engarzadas, sincronizadas con las prácticas políticas del momento en el ámbito internacional.
En nuestra opinión, uno de los graves problemas que hemos confrontado es no pluralizar las estrategias, no ser capaces de integrar los aparentes contrarios que en realidad procuran un único fin. El sectarismo que hemos practicado al rechazar variantes estratégicas asumiendo actitudes dogmáticas en tesis coyunturales, llegando a los extremos de execrar a quienes personifiquen la opinión que rechazamos ha fragmentado, entre otros factores, nuestras posibilidades de éxito, favoreciendo esto al enemigo.
Es un error transformar los métodos políticos en principios inmutables y si algo debe hacer, en nuestra opinión, la oposición, es definir junto a su vocabulario político las proyecciones genuinamente de principios no confundiendo más lo circunstancial con lo fundamental.
Es creencia de una parte numerosa del exilio que la solución del problema cubano está en la Isla, y nosotros compartimos esa tesis con el agregado de que 100 años después de la Guerra de Independencia el destierro tiene un protagonismo similar al de entonces y que por ningún concepto debemos rehuir esa responsabilidad histórica, pero en la aceptación de ese compromiso debemos reconocer que la oposición política cubana está en crisis y no sólo en las prácticas estratégicas sino también en la capacidad de análisis y lo que es peor, en la expresión y concreción de un pensamiento que se ajuste a nuestra idiosincrasia y a los tiempos y por supuesto a las peculiares características de la dictadura. Es necesario admitir que los métodos han cambiado y eso presiona más para que se produzca una síntesis en la acción política de las vertientes opositoras.
Propuestas:
1)Un respeto pleno a las formas y métodos que la oposición democrática cubana desarrolle en la isla o en el exterior.
2)El desarrollo de un sistema de aseguramiento variado a las fuerzas de oposición internas por lo que se precisa un plan coherente y amplio que pueda concertar un respaldo efectivo a la diversidad de alternativas que pueda presentarse.
3) Crear un plan de apoyo a la previsible confrontación, en nuestra opinión inevitable, procurando influenciar para que ésta no se escape de los cauces cívicos. Este plan debe considerar el respaldo a otras soluciones que no deben ser excluidas en ningún análisis, incluyendo la bélica.
El mismo debe ser flexible, que pueda adaptarse a las diversas variantes, siendo nuestro aporte lo siguiente:
a) Una campaña para que cese la oxigenación económica a la dictadura por parte de gobiernos y empresas junto a una labor simultánea de apoyo al pueblo cubano en medicinas y alimentos a ser distribuidos en la Isla por organismos no gubernamentales como las iglesias católicas y protestantes, asociaciones fraternales, la Cruz Roja Internacional.
b) El desarrollo de una estrategia que desmitifiqué el supuesto nacionalismo y latino americanismo de la dictadura restándole el consiguiente apoyo.
c) Aproximación a gobiernos, entidades internacionales etc., exponiendo la intransigencia totalitaria de la dictadura y manifestándole cómo pueden ellos ayudarnos en el objetivo de democratizar a Cuba.
d) La implantación, en forma escalonada de protestas cívicas por parte del destierro que pudieran dividirse en etapas:
d1) Toma pacífica de oficinas, consulados y embajadas de la dictadura, divulgando nuestros propósitos.
d2) Prestación de medios masivos de transportes para partir hacia Cuba en uso del derecho al regreso.
d3) Procurar el apoyo internacional para que se nos reconozca y asista en el derecho de participar en la instauración de la democracia desde el propio territorio cubano.
d4) Las diversas variantes en que podamos manifestar nuestro respaldo a la oposición interna para cumplir nuestros compromisos con la nación.
4) La elaboración de un plan de contingencia directa por parte del exilio para que en caso de una no deseada confrontación total se pueda nutrir la oposición interna y el destierro pueda cumplir con los riesgos que esto implique, incluyendo las presiones internacionales y el aún más poderoso poderío castrista, sus obligaciones patrias.
Nosotros enfatizamos en la pluralidad estratégica y de pensamiento. Creemos en el ensamble interno y externo y también estamos convencidos que la responsabilidad de cualquier tipo de confrontación es exclusiva de la dictadura por el fundamentalismo del poder de los Castro.
A LOS QUE HAN PERDIDO LA MEMORIA DE NUESTRAS PLAYAS Y CAMPOS,
A LA JUVENTUD QUE SE ESCAPO ENTRE REJAS.
A LOS HIJOS QUE CRECIERON SOLOS.
A LOS QUE NUNCA TUVIERON HIJOS POR ENTREGARSE A CUBA.
A LOS PADRES QUE NO VOLVIMOS A VER.
A NOSOTROS TODOS.
Es posible que alguien se pregunte ?Por que estos hombres y mujeres recuerdan sus prisiones? y estamos seguros que podemos dar varias respuestas.
Primero, es necesario que nosotros le rindamos culto a losHEROESY MARTIRES de esta gesta sin que eso implique desconocer a los que cumplieron con su deber en otros periodos oscuros de nuestra historia; consideramos importante que las generaciones emergentes sepan que en estos40 anos han existido cientos de miles de hombres y mujeres que ofrendaron vida, libertad y juventud a CUBA y que también hay efemérides que recordar y honrar porque nuestra lucha no esta exenta de sacrificios y es deber nuestro como PRESOS POLITICOS CUBANOS legitimar para la posteridada nuestros HÉROES, MÁRTIRES Y LOS TIEMPOS EN QUE MUCHOS TODO LO DIERON POR LA PATRIA y también porque estamos orgullosos de haber integrado elPresidio Político Cubano que por su intensidad y extensión es una de las gestas más emocionantesy de mayor dedicación de nuestra historia pues Presidio, para muchos de nosotros fue la maduración biológica, la maduración intelectual y también la racionalización de las convicciones patrióticas. Por eso, repito, para muchos de nosotros PRESIDIO no es solo la experiencia política más trascendente de nuestras vidas sino también una formidable experiencia existencial; que a vecesnos lleva a la añoranza de las rejas y los soles; las sombras y los palos, porque sin lugar a dudas, la PRISION nos hizo crecer en nuestra dimensión de buscadores de sueños y constructores de realidades.
Sin embargo, estamos conscientes, que el hecho de haber estado preso por una causa Justa no nos otorga derechos, solo deberes, junto a la genuina e intransferible satisfacción de haber sido un preso político cubano.
La nación cubana, lamentablemente convulsa en todo su devenir histórico, ha sufrido la dramática experiencia de un régimen absolutista y totalitario, y como consecuencia, la acción de una represión feroz y criminal sin paralelo en la historia americana. Esa represión creó el paredón de fusilamiento, los YO LOS HE VISTO PARTIR CAMINO DEL PAREDON DEL HERMANO VILLANUEVA, y también las prisiones más cruentas, numerosas y extensas en toda la historia del continente, y nosotros, con encantos y desencantos, aciertos y errores, frustraciones y éxitos, orgullosamente llevamos las huellas de esa experiencia. La prisión nos marcó, no sólo con el número que nos cargaron sino también convivencia inolvidables.
El Presidio Político es expresión genuina de nuestra nación; por quefue y es plural en pensamiento político, amplio en convicciones religiosas, mosaico de razas y crisol de todo nuestro espectro social. La edad no fue frontera para dormir en una celda o para ser encerrado en un calabozo. El sexo no eximía de maltratos y vejaciones, todo lo contrario, la mujer cubana que fue a prisión sufrió todas las crueldades que el régimen era capaz de concebir.
Una de las circunstancias más crítica de la prisión fue la diversidad de nuestros orígenes políticos y los compromisos históricos que habíamos contraído. Esa fue la primera prueba que aún por la extensión del Presidio se continúa repitiendo. Una prueba dura y cruenta. La confrontación existió y en muchas ocasiones fue violenta. Pero en un tiempo relativamente breve los conflictos fueron básicamente superados y de los choques iniciales pasamos al mutuo respeto y a la convivencia democrática. El proceso no fue fácil, pero venció la tolerancia, la vocación de entendimiento y el amor a Cuba.
Indiscutiblemente en la dinámica de la acción carcelaria cometimos errores. En ocasiones erramos en tácticas y los objetivos eran confundidos al extremo de que no pocos llegaron a concebir el Presidio como un fin y no un grave accidente en nuestro quehacer político, pero esos errores nos hicieron más conscientes de los compromisos contraídos al extremo de que podemos afirmar que la Prisión Política Cubana no fue ni es una gestión pasiva, una espera de un sueño que anhelamos concretar sino una dinámica trinchera de ideas y hechos que formó y forma parte sustancial del proceso democratizador de la nación cubana.
El Presidio fue épico y lírico. Poesía y Epopeya, y aún hoy, a pesar de casi cuatro décadas de horrores y terrores sigue nutriendo pródigamente la historia de Cuba porque nuestros hombres y mujeres continúan rechazando la dictadura y eso les lleva a prisión, a la Casa Grande y sin piedad de que hablara José Martí.
Desde nuestro Punto de Vista una de las pruebas más críticas de Presidio fue la terrible soledad en la que tuvieron que crecer en años y conciencia las mujeres y hombres que lo integraban. Hoy nuestros presos tienen una pequeña ventaja, el mundo sabe que están allí, en la sombra de las rejas y aunque no es suficiente, la solidaridad se hace sentir. Ayer no sólo Nadie nos escuchaba sino que tampoco querían aceptar que existíamos. Éramos NO PERSONAS para una parte de nuestro Pueblo porque la criminal censura de la dictadura no posibilitaba el conocimiento de la realidad política que sufríamos.
En Presidio la muerte estaba al acecho. Era nuestra eterna, fiel y asexual compañera, lo mismo en el trabajo forzado, en la celda solitaria que en el pabellón o la galera. La muerte o la invalidez atacaban sin piedad ni aviso. La bayoneta, el disparo alevoso y la enfermedad no tratada dejaron a muchos al pie de la montaña. El suicidio fue para algunos la razón en aquella locura interminable. La demencia apagó inteligencia y sesgó espíritu como fiera guadaña. La batalla fue dura y aún la continuamos.
Los golpes llegaron a doblegar cuerpos pero no espíritus. Recordemos los pasos de jicotea. Las crueles tapiadas. Los húmedos fosos de la Cabaña y San Severino. El Plan de Trabajo Forzado Camilo Cienfuegos. Aquel trabajo esclavo, la brutalidad de los esbirros y hasta aquelloscamiones sin barandas en los que nos hacinaban con extrema crueldad. Recordemos que nosotros éramos menos que bestias para la dictadura en aquel inolvidable por cruel y heroico Plan de Trabajo Camilo Cienfuegos que impusieron en nuestra entrañable Isla de Pinos.
En nuestras mentes están impresos a sangre ardiente Campeón y Brazo de Oro junto a Pomponio o el Nato. Pensar en ellos y en otros reedita Requisas y Recuentos, horrores y terrores, dinamita en los túneles, hambre desesperada, desnudez contestaría y las huelgas de hambre, voluntarias y valerosas, que se llevaron a más de un compañero nuestro. Aquellas vivencias están en nosotros, dentro de nosotros.
Y, cómo no hablar de los compañeros que partían a la muerte y a los pocos minutos oíamos la ciega descarga de fusilería, el tiro solitario, todo ello precedido en muchas ocasiones por un "Viva Cuba Libre". De Isla de Pinos nos secuestraron a 23 compañeros, y de ellos, 21 fueron fusilados. Llevaban más de dos años presos cuando la férrea dictadura los asesinó. Y las fugas, ¿quién las olvida? La preparación, la tensión de la acción y la desesperación por cubrir a completo en el recuento para que los esbirros no se percatasen de quienes faltaban y así dar más tiempo a los compañeros evadidos.
Y de la ternura perdida, porqué no hablar de ello. De la juventud que se nos iba. Las arrugas y las canas que venían a galope contra nosotros. De las playas y fiestas que no conocimos. De la novia, el novio, la esposa y marido que en el largo andar tomaron otro rumbo. Cuántos besos escapados, cuántas pasiones mordimos con las piernas y los dientes. Porqué no hablar de nuestra humanidad perdida y de los deseos marchitos. Todo eso está, junto a nuestros muertos, nuestros locos, nuestros lisiados, en el inmenso tributo que la prisión política rindió a Cuba.
La Prisión Política tiene una jerarquía propia en la Historia de Cuba, es una gesta heroica de casi cuarenta anos. Con decenas de combatientes que pasaron más de 20 años enrejados y con un siempre presente compañero que estuvo en la manigua carcelaria del régimen por 30 años, Mario Chanes de Armas, 30 años, en la manigua asfixiante de las rejas, un mambí digno de ser comparado en tesón, valentía y dedicación patriótica con los gigantes de nuestras Guerras por la Independencia de 1868 a 1898;hombresde una sola pieza como Alfredo Izaguirre y mártires de la magnitud de Ernesto Díaz Madruga, Diosdado Aquit Manrique y muchos mas.
La jerarquía ética de la prisión política cubana es indiscutible. Por años fue la principal trinchera, ya que no podemos decir que era el único reducto de la resistencia contra la dictadura porque la Prisión cubana siempre estaba siendo nutrida por nuevos combatientes que la revitalizaban sin cesar.
A nivel internacional la Prisión Política Cubana tiene una dimensión muy propia que se ha acrecentado con las transformaciones geopolíticas recientes de las que una de sus consecuencias ha sido mostrar al mundo la verdadera naturaleza de los regímenes de corte soviético.
Nuestras vivencias, aunque con décadas de ignorancia han irrumpido a la conciencia mundial y los atropellos y vejámenes que sufren los que aún guardan prisión son rápidamente expuestos al conocimiento público. Las cárceles son para el mundo un foco más de la resistencia cubana y no un mero almacén de hombres y mujeres derrotados. Ellos continúan luchando. Siguen siendo ejemplo, vanguardia del proceso democratizador.
Presidio fue y es consecuencia de la clandestinidad, la propaganda, la denuncia, la montaña, las infiltraciones y de otros muchos ejercicios políticos de nuestra lucha, pero por su combatividad puede decirse que adquirió personalidad propia y mantienevigencia activa en momentos trascendente de nuestra historia. Estamos convencidos que se cumplirá con el deber, con el mañana que soñamos y deseamos construir en la diversidad de nuestras ideas y en la complejidad de nuestros anhelos.
Pero si hemos hablado de Presidio tenemos que hablar de presos, presas, expresos y expresas. Tenemos que hablar de nosotros y contemplarnos en nuestras respectivas grandezas y miserias. Hurgar dentro de nosotros el por que de nuestros actos pasados y el motivo de los presentes. Preguntarnos sobre lo que hicimos y lo que estamos haciendo. Concienciar que el Pasado nos obliga a un Presente actuante y a un futuro de compromiso. Que el haber estado en Prisión no nos exime de deberes con la Patria sino que los acrecienta.
Algunos de nosotros vivimos de glorias pasadas como si la Patria fuera Pedestal y no Ara. Nos quejamos de la poca relevancia que tiene el Presidio y consecuentemente los Presos en la realización política del destierro y debemos convencernos que ese glorioso accidente es aval para hacer más y no para recostarnos a la vera del camino.
Cansados, es posible que lo estemos todos. Frustrados, decepcionados tal vez lo estén muchos de nosotros, pero todo eso tenemos que vencerlo como lo hicimos individual y colectivamente con el miedo y la desesperanza cuando estábamos en prisión, porque, cuando agobiados estemos y se nos pierda el camino, simplemente debemos buscar el más difícil y escabroso, porque casi seguro que ese es el verdadero; porque cuando el desencanto cunda en nuestras pieles y huesos ya viejos de sueños y desesperanzas nos resta el supremo deber de pensar en los que cayeron en la lucha, en los que murieron en prisión, en los que a las rejas le consumieron la razón, en fin, en todos aquellos y en los muchos de nosotros que nunca subiremos la montaña.
Qué ocurrió en la sociedad cubana para que un individuo y su corte pudieran asumir el control de la misma sin que aparentemente existiese una organización con capacidad suficiente para imponer un nuevo sistema y menos aún para sostener por décadas un gobierno repleto de contradicciones teóricas y prácticas donde la única coherencia ha radicado en su capacidad de conservar el poder político aún a costa de incumplir la utopía que decía inspirarlo.
Para algunos analistas lo ocurrido en Cuba es producto de una conspiración o algo similar, peroveamos las diferentes hipótesis:
Hay quien plantea que el comunismo internacional patrocinó el proyecto sobre Cuba desde los años 20 y para otros, los poderosos del Potomac al ver que el régimen iniciado en 1959 se asociaba al Kremlin favorecieron tal unión para tener en América Latina una "vidriera" en la que Pueblos y Gobiernos pudieran apreciar el fracaso de tales teorías.
No falta quienes exponen que el pueblo había agotado sus expectativas políticas y que al haber perdido la confianza en sus líderes tradicionales, junto a los perjuicios que al orgullo ciudadano habían provocado los intervencionismos estadounidense, 1898, 1909 y 1933, hacían que en la memoria colectiva de la nación subyacieran niveles de frustración que solo estaban a la espera del momento oportuno para expresarse con extrema sensibilidad y fuerza.
Otros insisten que todo lo que acontece en Cuba es producto de la profunda vocación imperialista de sus habitantes que siempre están en la procura de coyunturas políticas que les permitan proyectarse internacionalmente aunque para ello tengan que involucrar en sus debates internos naciones extranjeras y corran el riesgo de que su soberanía resulte lesionada.
También nos podemos preguntar porqué una isla que era la más próspera del Caribe y que gozaba de niveles de desarrollo económico y social superiores a los de la mayoría de las repúblicas americanas fue escenario de una Revolución extremista que contó con un masivo apoyo popular y que en otros países del hemisferio donde la pobreza, discriminación e injusticias eran más flagrantes no se produjesen acontecimientos semejantes, máxime, cuando muchos de estos países sufrieron después la desestabilización insurreccional que auspiciaba el gobierno castro-comunista que se instauró en la isla.
No pocos -y entre éstos se encuentran fundamentalmente personas comprometidas con el proceso insurreccional y revolucionario que a posteriori se excluyeron- acreditan que lo acontecido en la isla es consecuencia del golpe militar del general Fulgencio Batista el 10 de Marzo de 1952 que como una especie de agente catalizador neutralizó, destruyó y engendró fuerzas políticas que desestabilizaron la sociedad provocando junto a la crisis institucional la conciencia pública de que la sociedad demandaba una cura a fondo que erradicase las angustias ético-morales que periódicamente la afligían.
Hay quienes a lo anterior agregan que la sociedad cubana, gracias a los progresos obtenidos gozaba de una población relativamente educada y consciente de sus derechos y que tendía por esos motivos a procurar una mayor justicia para los desposeídos.
Señalan que en la comunidad nacional estaba haciendo acto de presencia un liderazgo emergente de franco carácter progresista, que aunque no compartía los extremismos en los que desde el principio incurrió la Revolución no dudó en sumarse a ésta con la convicción de que el rumbo y la velocidad política podrían ser reducidos en el momento que lo creyesen conveniente. Pecado de ingenuidad y soberbia porque la Revolución los manipuló tanto en cuanto fueron útiles por su fidelidad sin cuestionamiento.
No faltan quienes insisten en que todo lo acontecido es producto de la sincronía, conjunto de acontecimientos que concurren en un momento determinado de la historia, porque consideran que no es razonable que por sus propios meritos un proceso político con un liderazgo caótico en un país de tan limitado peso especifico en los asuntos mundiales lograse un protagonismo relevante y lo conservase por tanto tiempo.
Es posible que los progresos tecnológicos, particularmente en las comunicaciones, hayan jugado una función clave en la ascensión y confirmación de la Revolución y sus dirigentes porque el país tenía una densa red informativa notable por su eficiencia y en esta red se destacaba la televisiva que fue el vehículo más idóneo para difundir el mensaje del Nuevo Orden y hacer conocer a niveles de familiaridad a los líderes del Proceso revolucionario que hábilmente saturaron ese medio y todos los demás que existían en el país.
El posterior control de los medios informativos a través de las coletillas, la censura y la confiscación, junto a una especie de sacralización de la Revolución y los Revolucionarios, fueron factores que también gestaron en las masas populares la creencia de que los líderes no solo eran todopoderosos sino que poseían todos los conocimientos.
Puede ser también que lo ocurrido solo haya sido producto de un ingenioso discurso populista bien salpicado de promesas de justicia social y nacionalismo con sofisticadas dosis represivas que fueron incorporando en la conciencia de la tribu que la unanimidad en el pensamiento y la acción eran claves para sobrevivir y poder cumplir las tareas que la Revolución asignaba.
Pero algunos analistas consideran que fue la represión abierta y descarnada, junto al control económico del país que convertían al gobernante en benefactor o inquisidor según el caso, los factores que determinaron que el gobierno asumiese la dirección total de la nación.
No obstante esto no explica la complicidad por omisión o participación de individuos y sectores de la sociedad que se incorporaron voluntariamente a la materialización del proyecto y que por diferentes causas eran enemigos naturales de lo que se estaba desarrollando en la republica. Muchos de los artesanos e ingenieros del totalitarismo por sus convicciones, condición social y capacidad intelectual les era fácil apreciar lo impropio de muchas actuaciones del régimen y sus líderes.
Es difícil racionalizar por que en 1959, muchos ciudadanos de un civismo activo y comprometido no denunciaron los juicios al estilo del que se efectuó contra Sosa Blanco, el doble proceso judicial a los pilotos, los fusilamientos sin proceso judicial adecuado, el golpe de estado contra el presidente Manuel Urrutia que dirigió Fidel Castro, las injustificadas denuncias y posterior encarcelamiento del comandante Hubert Matos y otras muchas barbaridades que se cometieron sin justificación alguna y que presagiaban lo que vendría después.
No es fácil comprender por que numerosos políticos profesionales se sumaron al proceso cuando la mayoría de sus colegas eran discriminadosarbitrariamente. Tampoco se entiende porque los consuetudinarios evasores de impuesto decidieron pagarle al fisco y menos aun se razona como avaros propietarios de bienes inmuebles hacían generosas donaciones a organismos gubernamentales. No se concibe por quesectores de ciertas comunidades económicas que estaban siendo afectados en sus intereses de una forma escalonada pero firmecreyeron el mensaje gubernamental de que "solo iba a caer la cabeza de quien le precedía."
Es sin duda inaudito que la mayoría de la población respaldase la consigna "Elecciones para que", que aceptase la militarización de la sociedad yno pocos se hiciesen ecos de la consigna, "Esta es tu casa Fidel.
Aspectos de lo antes expuesto pudieron o no haber influidoen el período insurreccional y en el posterior proceso revolucionario; es más, tal vez falten otros elementos o simplemente uno que los sintetice a todos, pero sí seria prudente agregar otra hipótesis y esta se fundamenta en el individuo que protagonizó el 1959 del Miedo y la Esperanza -como lo calificara hace varios años el Dr. José Illan en una entrevista en el programa radial "La Peña Azul" que dirige el Dr. Salvador Lew – y que aún tiene en el drama nacional, a pesar de su controversial estado de salud,el papel principal.
Me refiero a Fidel Castro y es que estoy entre los que opinan que la historia es caprichosa, engendradora constante de contradicciones y fenómenos y que su estudio es contemplar un perenne debate entre lo justo y lo injusto en como lo imposible se hace posible tal y como ocurre en el mundo interior del individuo.
La Historia genera sus propios culebrones, novelas intrincadas en la quehéroes y villanos actúan por su cuenta independiente de la actuación de los otros personajes y cuando esto acontece la Historia le regala a la humanidad que la realiza personalidades que a veces son excrecencias de sí misma y otras paradigmas de lo mejor del ser humano, pero que tanto uno como lo otro, poseen la capacidad de interpretar las utopías de sus semejantes y sintetizar en su persona la voluntad que puedan albergar sus contemporáneos.
Solo así es posible entender ocurrencias que contradicen el sentido común - el holocausto judío, el apartheid racista los gulak soviéticos y castristas, los genocidios de los hutus y tutsis por mencionar unos pocos acontecimientos de esta época- porque a pesar de su alta criminalidad e inhumanidad logran la participación cómplice de masas enfebrecidas que con su conducta podrían avergonzar a las hordas más primitivas.
Solo creyendo en esa capacidad de la historia de crear sus propias anomalías es posible aceptar racionalmente el poder que disfrutaron, con apoyo popular, Adolfo Hitler, José Stalin, Ayatolah Komeini y Fidel Castro, muestra fiel de los vestidos que es capaz de confeccionar y usar el hombre cuando las aberraciones le poseen.